LOS ARCHIVOS DE ISAAC ROJAS (Prohibido amanecer AM750, 17 de noviembre de 2014)

La semana pasada hablamos de Jaime Perriaux, cuando se aprobó la bicameral que investigará el grado de complicidad civil, que existió en la última dictadura. Un hombre oculto en la trama secreta de la historia argentina reciente; un monje negro que operó desde las sombras, en el armado del proyecto de país que se instaló en marzo de 1976. Se trata del líder de la mesa chica del grupo Azcuénaga, un equipo de golpistas que reunidos por Martínez de Hoz, comenzó a soñar desde 1973, con el congelamiento de la Constitución Nacional por un rato largo…

Hoy volveremos a recordar a Don Jaime, pero producto de la apertura de los archivos Isaac Rojas, que dentro de unas horas hará el Ministerio de Defensa. Esos papeles documentan dos cosas: que al ideólogo de la Libertadora no le tembló el pulso en junio de 1956, para ordenar los fusilamientos que terminaron con el alzamiento del Gral. Valle y que dos décadas después, brindó un patriótico servicio de asesoramiento, en base a las listas que armaba Perriaux, sobre la «idoneidad ideológica» de los profesores de los institutos militares.

Sobre el segundo punto de esta trágica historia, se cuenta que en una charla brindada por el marino en la Academia de Ciencias Morales y Políticas, que contó con la coordinación de Horacio García Belsunce (padre), uno de los miembros más notorios del Perriaux, el almirante Rojas habló del gran servicio que le prestó a las Fuerzas Armadas, el archivo de Don Jaime. Datos fundamentales para marcar enemigos ideológicos de la nueva dictadura, en las aulas formativas de las tres armas.

Lamentablemente, el gigantesco pacto de silencio de los uniformados, también abarca a sus comandos civiles y de aquellos papeles, nunca se supo nada…

Con relación a la «Fusiladora», el archivo está compuesto por material público, documentos celosamente guardados y otros calificados como secretos y la presentación de estos escritos, será un homenaje para las víctimas del hombre que el menemismo eligió, para convertirlo en símbolo de la «reconciliación nacional».

Entre ellas, Manuel Chávez, secretario de la CGT Regional Azul. El dirigente fue asesinado en su casa, el 22 de septiembre de 1955 por miembros de la Armada y Defensa encontró el sumario interno realizado a los cinco asesinos. Todos fueron absueltos, al considerarse que actuaron en “defensa propia”…

También se conocerá el procedimiento que el juez de instrucción militar, el teniente coronel Antonio del Rivero, realizó para determinar qué pasó la noche del 9 de junio del ’55, tras la denuncia de Juan Carlos Livraga, el «fusilado que vive» que llevó a Rodolfo Walsh a revolver en aquella «Operación masacre».  Aquel auditor militar, resolvió que no hubo irregularidades y que la ley marcial estaba en vigencia cuando la policía de la provincia de Buenos Aires entró en la casa de Florida de la que fueron sacados quienes luego serían asesinados en José León Suárez.

El teniente coronel Del Rivero, «hace excusable el error en que se incurrió en cuanto a las formalidades empleadas», para terminar con esas vidas.

En el Día del Militante, hablará el archivo de un asesino disfrazado de Marino, que usurpó tres años el cargo de vicepresidente de la Nación. La reconstrucción del pasado volverá a instalar en el presente, que cada vez que la derecha regresó por sus privilegios, ante un gobierno que amplió derechos, no dudó un instante en multiplicar todas las muertes que sean necesarias para recuperar el trono… 

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