A toda velocidad, porque la espuma de octubre empezó a desvanecerse

El Consejo de Mayo armó una nueva Ley Bases, tan o más peligrosa que la anterior. Pensaron en instalar la segunda reforma constitucional encubierta, destinada a eliminar los derechos que sobrevivieron a la primera. Un proyecto odiador y revanchista, basado en más transferencia de recursos, para sostener a un Gobierno que sueña a la recesión como normalidad.
Rompieron la economía real y ahora buscan estirar los tiempos de un final inevitable, a través de una toma de deuda sin fin. Con la tarjeta de crédito con la que compraste el aire acondicionado, ahora pagás comida…

No hay país posible, si el diseño económico de la Casa Rosada son especulación financiera, Uber y Rappi. No hay país posible, si la utilización de la capacidad instalada en octubre fue del 61%, dos puntos por debajo del registro del mismo mes el año pasado. Y gracias a las importaciones, la industria textil opera al 32,5% y en el 2024, el número de máquinas encendidas era de casi el 48%.

Los tiempos se agotan, aunque la coreografía del relato muestre al presidente de abrazo en abrazo, festejando batallas que solo ganó en su imaginación. Hay mucho apuro. Parece que todo tiene que ser express, porque la espuma de octubre empesó a desvanecerse.
Necesitan que el fin de las leyes laborales, sea a muchísima velocidad, a libro cerrado y sin discusión; para retroceder como mínimo 80 años.

Mientras «El ultimo emperador» juega en la «Ciudad Prohibida» y la intervención de Trump somete a la democracia argentina, hay un doble comando a cargo de la presidencia, tutelados por Karina. El Gobierno de Patricia Bullrich y Sturzenegger, viene por la revancha después de dos derrotas. Hace un cuarto de siglo que agitan las mismas banderas, que buscan ser los fundadores de una gigantesca fábrica de esclavos. Ellos fueron protagonistas en tiempos de la Alianza, de la estafa al sistema democrático que significó «La Banelco»; integraron la banda neoliberal, que generó una de las leyes más sucias de la historia parlamentaria argentina.
En la era Macri, la movilización popular de 2017 frenó la flexibilización y se transformó en el principio del fin de Cambiemos.

El viernes pasado, el sincericidio de Sturzenegger confirmó que pretenden una reforma retroactiva, que no solo operará contra las nuevas contrataciones, sino que también impactará en las viejas relaciones laborales. Los trabajadores, una vez más como la única variable de ajuste del presidente del 20% de la población.
Dato nuevo. Durante el tercer trimestre de 2025, el desempleo en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó a 107.000 personas, con una fuerte incidencia sobre las mujeres, que representaron casi el 58%. Por lo tanto, entre julio y septiembre, la tasa de desocupación en la Ciudad se ubicó en 6,3%. Una ciudad básicamente de servicios, sin cordones industriales importantes, empieza a mostrar el agotamiento temprano del modelo.

Vienen por más desigualdad y menos distribución de la riqueza. La participación de los trabajadores en el PBI es del 38%, 13 puntos menos que en 2015 y Milei es el rey de los planes sociales con 1.300.000; o sea 1.100.000 más que en 2015.
Según la CTA Autónoma, la reducción del aporte patronal a las obras sociales, del 6% al 5% en la reforma laboral libertaria, implica una transferencia de los trabajadores a las empresas de entre 2000 y 2500 millones de dólares.

Don Arturo decía que «Los tarifazos los programan ellos, una forma de transferir recursos del bolsillo del pueblo, hacia el poder dominante». En los dos años libertarios, la luz aumentó casi un 800%, el gas 936% y la nafta 425%.

Don Arturo planteaba que «Al dólar lo suben ellos, para devaluar el salario. Una de las formas de disciplinar a los trabajadores, que históricamente adoptó la oligarquía». Actualmente en la Argentina, el salario mímino medido en dólares es 225. Representa 550 dólares menos que hace una década, cuando teníamos el mejor de América latina. La jubilación mínima no llega a los 240 dólares y Cristina la dejó por encima de los 440.

El verso del éxito de la macro, lo dibujó en 2025 un préstamo del Fondo de 20 mil millones de dólares y un swap del Tesoro de los Estados Unidos, por el mismo valor; más los dólares de Bessent operando para contener una corrida cambiaria. Pero en la micro, tampoco hay nada positivo que mostrar, porque después del ajuste más feroz de la historia argentina; la inflación de noviembre del 2,5%, significó el sexto mes en alza, de un índice que seguirá creciendo en diciembre. Datos con economía en recesión y pleno industricio.
Don Arturo sentenció que «La crisis que no existía, la generan ellos, porque a través del miedo colonizan el sentido común». Pero tranquilos, la discusión parlamentaria nos puede llevar a buen puerto, quizás nos devuelva la sensatez a través de un debate profundo y enriquecedor. Tranquilos, nuestro futuro está en manos de Gallardo, Karen, Lemoine y Tronco…