Cada vez más lejos del 0 y todos los días un poco más cerca de la estanflación

El dato de febrero es el número más alto desde marzo de 2025 y nos ubica detrás de Venezuela (14,60%), como la segunda inflación del cono sur. La interanual llegó al 33% y para los primeros dos meses del año, ya sumamos 6%. Por lo tanto, el sueño de inflación 10% para 2026, quedó solo como parte del relato libertario; porque en dos meses ya se gastaron más de la mitad de la meta anual. ¿Cuál es la proyección para estos 12 meses, a esta altura del partido? Según estimaciones privadas, cerca del 43%.

El mes pasado reportó un insólito 2,9%, copiando con exactitud el dibujo de enero. La obligación del INDEC, era no tener que afrontar un 3,1 o 3,2%, como adelantaban muchas mediciones privadas; pero a pesar de tanta magia protectora, Milei sumó el noveno mes consecutivo sin descenso de la inflación. Si tenemos en cuenta el contexto en el que el oficialismo esconde la verdad, el número es altísito; porque se logra con paritarias pisadas, ajustazo sobre el ajuste de los primeros dos años, consumo similar a pandemia y mercado cambiario regulado.
Los siete puntos en que se incrementaron las tarifas (precios regulados que determina el propio gobierno), es el gran motivo por el cual Milei no quiera cambiar la fórmula del IPC. Y los datos más pesados aparecen afuera del promedio: electricidad se disparó 12,1%.
La medición nueva que congeló Economía hasta nuevo aviso, le daba el 14% a la incidencia total de los servicios en el salario, en lugar del insólito 10%, que les otorga el IPC vigente. El objetivo es estirar la farsa hasta el final de su mandato, con números de un país que no existe hace un rato largo.

Hay que poner la cara ante el fracaso y Caputo escribe entonces un guión mediático para negar que la inflación siga su ritmo ascendente. Entonces habla de «corrección de precios relativos» y de una supuesta inflación «buena»; porque resulta que «esta corrección es fundamental para asegurar el orden macroeconómico y las condiciones para que la economía se mantenga en un sendero de crecimiento sostenido».
Detrás de las tarifas, aparecen los alimentos con 3,3, pero 7,2% en carne vacuna, pollo 10,2% (fruto de la especulación ante la demanda) y aceite de girasol 4,5%. Sumados el pago de luz y gas y el gasto de la comida, aparece en toda su real dimensión la brutal inflación de los asalariados.

En términos regionales, el mayor aumento mensual se registró en el Noroeste con 3,5%, seguido por Cuyo con 3,4% y el Noreste con 3,1%.
Marzo y abril llegarán con el impulso del precio del petróleo, que genera la guerra cada 24 horas y el acelerador local de educación e indumentaria. Se presume que la inflación de los próximos dos meses, estarán mucho más cerca del 4 que del 3.

Estos números agotan lo que le quedaba de esperanza, a los libertarios amateur. Se consume el «dale tiempo». La supuesta efectividad de los conductores plan, se convirtió en duda para todos los que creyeron religiosamente en la escuela austríaca. «No bajaron la inflación y son la casta», comienza a ser remera de los fieles arrepentidos…