Adorni-Espert, historias que no dejan de sumar delitos a sus prontuarios

Ultimos «chismes de peluquería», como le gusta bautizar al Presidente de la Nación, a todos los datos que se suman cotidianamente a esta copiosa lluvia de «kriptonita», que inundó el sueño de «la moral como política de Estado».

Datos para intentar ordenar las últimas informaciones relacionadas con el Jefe de Gabinete que aún tiene despacho, pero que es un muerto político que «está solo y espera».
Primero, poco más ocho millones de pesos en sábanas y colchones, compradas en un local premium porteño; una novedad que frente a obscenidades anteriores, quedó muy chiquitita, casi imperceptible.
Después, aparecieron detalles importantes del alquiler del country de la madre de Adorni en «Fincas de Iraola II», en Berazategui. Supimos que Adorni pagó 12 mil dólares en billetes; una especialidad de la casa, una suerte de adicción que el tipo no puede abandonar aunque haya quedado pegado en gastos por 800 mil dólares que garpó cash. Cifra que no hay que naturalizar como «menor» entre tanta opulencia y que representa exactamente un año por adelantado. Sumando más irregularidades, en escena apareció su tío, Don Juan Pais. Su rol en la película, es ser el testaferro de Adorni en el pago del alquiler de su hermana Silvia. Un detalle casi pintorezco, de esta versión siniestra de «Los Pérez García», que no es menor, porque sumado a la declaración jurada trucha de su hermano; empieza a confirmar un entramado familiar, girando alrededor de la buena racha de Manu. No solo al funcionario le vino «todo junto», como certificó la escribana, sino a gran parte de un núcleo que pasó de «mendigo a millonario».
Y finalmente el flyper de «Los locos Adams» para entretenerse en Indio Cuá; un chiche de colección por 8 mil dólares, que se produjo en 1992 y del que solo hay en el mundo, 20.270 unidades. Como frutilla del postre, la Justicia se puso a investigar por qué Gendarmería está custodiando el country de Adorni, el hecho complica a la ministra Monteoliva.

Tema II, caso Espert y un peritaje clave de la Justicia. El contrato presentado por el pelado para acreditar el origen de los polémicos 200 mil dólares, es falso. El acuerdo imaginario por una «consultoría» con una minera guatemalteca, quedó desacreditado. Se cayó la única coartada del acusado.
El informe de los peritos calígrafos, sentenció que las firmas del documento no corresponden a las partes mencionadas y que
el supuesto contrato se redactó y rubricó, con posterioridad al allanamiento de la casa de Espert, donde el año pasado se encontraron esos 200 mil dólares en efectivo.
Ante esta evidencia, se amplió la imputación y a la acusación original por enriquecimiento ilícito, se sumaron formalmente los delitos de falsificación de instrumento privado y fraude procesal.

El fiscal federal de de San Isidro, Fernando Domínguez, pidió el llamado a declaración indagatoria del exdiputado libertario, en el marco de la causa que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero proveniente del nacrotráfico, que recibía del empresario Fred Machado, preso en Estados Unidos. Ahora el juez federal Lino Mirabelli, deberá resolver en los próximos días si hace lugar al requerimiento fiscal y fija fecha para la audiencia.
La semana pasada, Milei reposteó un mensaje en Instagram, de una cuenta llamada Eric Harris (uno de los dos alumnos que generó el tiroteo de Columbine en 1999): «Nuestro Presidente Milei bancando a Adorni va a salir fortalecido, como pasó ya varias veces con las mil y una operaciones que le hicieron. Me hago cargo de lo que digo. Anótenlo».
Y a mediados de mayo, el presidente bancó a Espert, diciendo que su mecenas «Fred» Machado «solo» era un estafador y lavador, pero nunca narco; delito por el que está sopre su socia.

Todos los procesos neoliberales argentinos fueron ajuste, industridicio, deuda, fuga, concentración de la riqueza, especulación financiera y entrega de soberanía. Casi todos privatizaron y algunos rifaron la soberanía monetaria. Pero dos cosas identifican a las cuatra etapas: corrupción e impunidad.