16 de diciembre. Marcha de la Multipartidaria. La Plaza de Mayo cerró el histórico 1982, convertida en el escenario de los mismos reclamos del 30 de marzo. Un muerto y 80 detenidos.
Dalmiro Flores era el séptimo hijo de Asencio Flores y Dominga Mamani, nacido en Camposanto, a 60 kilómetros de la ciudad de Salta, el 1° de diciembre de 1954. Obrero metalúrgico de 28 años, que cuando llegó a Buenos Aires, primero trabajó en Decker y luego en Marshall.
Pasadas las 20:00, Flores estaba junto compañeros de la UOM en la esquina de Bolívar y Diagonal Sur. El grueso de las columnas, habían desconcentrado en medio del caos que generó la represión. La infantería hacía más o menos media hora que estaba gastando la última tanda de gases lacrimógenos y la montada tomaba la plaza avanzando desde el Bajo.
Cuatro policías de civil bajaron de un Falcon verde, dieron la voz de alto y cuando los manifestantes comenzaron a correr, uno disparó. La bala entró por la cintura de Dalmiro, que estaba de espaldas y cayó muerto. El asesino disparó a cinco metros de distancia y los testigos lo escucharon decir: “Morite, peronista hijo de mil puta”.
En Salta la dictadura no autorizó velatorio, por miedo a un estallido social.

