El Gobierno que frenó la obra pública, que le cortó los fondos a las provincias, que no bajó impuestos, que duplicó la deuda que teníamos con el FMI, que fabricó una recesión con índices de pandemia, que pisó las paritarias, que congeló hace dos años el bono a los jubilados a los que les pega los miércoles, que mató a la industria con importados, que no le dio alimentos a los comedores, que le quitó los remedios a los enfermos de cáncer, que le declaró la guerra al Garrahan, que le bajó la persiana a la ciencia y la tecnología nacional, que le sacó las pensiones a miles de discapacitados, que generó cerca de 300 mil desocupados, que provocó el cierre de 20 mil unidades productivas y que decretó un salario mínimo de 328 mil pesos…, le bajó las retenciones a los sojeros y a los productores de trigo, cebada, maíz, sorgo y girasol.
Con esas nuevas alícuotas, la soja pasará a tributar si nivel más bajo en 19 años, sin embargo, el campo se mostró decepcionado y declaró que esperaba más. Dijo que esta es una limosna, una reducción marginal.
Aplaudido en el Abierto de Polo y venerado por los que fueron al Obelisco a llorar por el paso de seis aviones que nacieron mucho antes que ellos; Milei presenta la medida como un acto de «justicia económica» para la vieja Mesa de Enlace; pero en realidad solo se trata de meter más dólares en la caja del «poder real» y aumentar la recaudación. Paralelamente, el efecto directo sobre los más pobres será desfinanciar salud, educación, justicia y seguridad. Solo por soja, Argentina dejará de recaudar 400 millones de dólares. En total, serán cerca de 600 millones.
El motivo real de esta decisión clasista que custodia una vez más los privilegios de la minoría, siempre en detrimento de las urgencias de la mayoría, se llama necesidad de caja, hambre de dólares. Los libertarios que solo pueden mostrar como exitosas las negociaciones para gestionar salvatajes, necesitan juntar la guita para pagar los vencimientos de enero. Cuando le tocaron el timbre de la Casa Blanca a Trump para el pago que Argentina tiene que hacer en menos de 30 días, Donald dijo «ya compramos». Los bancos que según Toto, iban a poner otros 20 mil millones de dólares, no están garantizando ni siquiera el 20% de esa promesa.
A dos meses del éxito de las elecciones de octubre con el subsidio republicano, la derecha «planera» local que vive del Estado imperial, busca verdes desesperado, para pagar la deuda que el mismo Caputo contrajo en 2018. Ante la malaria planificada por ellos mismos para contener la inflación con recesión, Toto emitió un bono por mil millones de dólares, que pretende colocar a una tasa inferior al 9%. Hoy volvemos a emitir deuda en dólares luego de ocho años. La cuenta es fácil, es el mismo ministro. Durante la gestión Caputo, sumadas las presidencias de Macri y Milei, la deuda aumentó en más de 130 mil millones de dólares.
Decir que la felicidad del capital concentrado es la prioridad del presidente, es un análisis ridículo; porque debajo del capital, para Milei no hay nada. Esta sumisión obscena al amo, es su única meta, no la primera.
Un gobierno que trabaja para el bienestar del 20% del país y que utiliza el flamente voto popular de medio término, para cargar contra el mismo pueblo que lo eligió hace apenas dos meses; es tan cruel por el espíritu de sus actos, como perverso en la construcción del dolor de los que lo legitiman.
La medida es parte de un paisaje desolador. En el mismo momento que busca dejar sin derechos a los trabajadores con flexibilización laboral, solo para bajar el costo empresario hasta que el plan de negocios estalle; a los mismos que desampara en la fábrica, los condena a peores escuelas, hospitales y trenes o a seguir viviendo sin cloacas, ni agua corriente.
El país industrial muestra un derrumbe interanual (octubre-octubre) del 3%, pero con una caída del 24% en el mundo textil y del 7% en
galletitas, panificados y pastas. Y Milei pretende que el trabajador cubra las pérdidas de esos balances.
PD: Verlo bajar del avión en Oslo con un mameluco de YPF, puede generar muchas hipótesis de diván, que por supuesto uno debe dejar en manos de los especialistas; pero sin restarle al hecho, la cuota de indignación y verguenza que genera. El Topo que vino a romper el Estado, se abraza a la primera petrolera estatal del mundo creada por Mosconi, liquidada por su ídolo Carlos Menem y recuperada por su enemiga Cristina Kirchner. Se aferra a Vaca Muerta desarrollada por el kirchnerismo, para sacarle todo el jugo posible a esa empresa pública que maneja un recurso estratégico por el cual Estados Unidos invade y mata. Argentina es gobernada hoy, en el aniversario 42 de la nueva democracia, por un hipócrita a la hora de defender sus ideas, que se convierte en un cínico mayúsculo, cuando se ríe del pueblo que hambrea.

