Delitos de lesa humanidad contra las infancias, en la última dictadura

El robo de bebés durante la última dictadura, nació en la Guerra Civil Española. Antonio Vallejo-Nájera, era un psiquiatra al servicio del Ejército español, que planificó esta locura para extirparle a los niños el «gen rojo», que degradaba la pureza de la raza española. Pero ese no fue el único delito cometido contra los menores.

Mendoza, diciembre 2025. Ex integrantes de Ejército, Fuerza Aérea y Policía provincial, comenzaron a ser indagados esta semana en el Juzgado Federal N1, imputados por delitos de lesa humanidad contra las infancias durante la última dictadura.
56 niños y niñas permanecieron a disposición del aparato represivo, en operativos llevados a cabo contra sus padres. Y estas historias, se suma el caso de dos niñas durante la dictadura de Lanusse.
Las víctimas son “niños, niñas y adolescentes que fueron privados de su libertad, expuestos a tormentos psicológicos y físicos o utilizados como sucedió con un bebé de 10 meses, que estuvo un mes en poder de un comisario para ser utilizado como «cebo» para capturar a su padre, hasta ser rescatado por sus abuelos en un brutal estado de abandono.
Los imputados en esta causa son investigados por “Privación abusiva de la libertad; imposición de tormentos agravados; abandono de persona; coacción; sustracción, retención u ocultamiento de menores; alteración del estado civil; y falsedad ideológica.
La mayoría de estos militares y policías, ya recibieron condenas en otros juicios que condenaron las detenciones, torturas, asesinatos y desapariciones de los padres y madres de estos menores. Los delitos padecidos por las infancias durante el terrorismo de Estado, puede marcar un nuevo paradigma en materia de juzgamiento de los crímenes perpetrados por la represión ilegal 76-83 en la Argentina. Es posible que a partir de estos casos, comience una nueva etapa, como ya sucedió con los delitos sexuales.
El 29 de abril del año próximo, la Justicia Federal de Santa Fe ordenó que se inicie el proceso oral y público de la causa de lesa humanidad denominada Laguna Paiva II, en la que se investigan delitos de privación ilegítima de la libertad, tormentos y abusos sexuales padecidos por 16 niñas y niños que estuvieron cautivos en centros clandestinos.
La causa conocida como Laguna Paiva II, deriva del juicio terminado en junio de 2021, en el que se investigaron los crímenes sufridos por integrantes del PRT, pero también contra sus familiares e hijos, que padecieron abandonos, abusos y privaciones ilegítimas de la libertad en comisarías, centros clandestinos y otras instituciones del Estado.

Los recuerdos de situaciones similares, se multiplican por todo el país. 27 de octubre de 1976. La familia Manfil estaba integrada por Carlos, un trabajador del Jardín Botánico porteño, su mujer Angélica Zenobia Zárate y tres hijos. Estaban cenando con el matrimonio Vega y sus hijos, Marcela y Edgardo, cuando irrumpió la patota de la policía bonaerense en una de las torres de Villa Corina (Avellaneda).
Asesinaron a Carlos, Angélica, Carlitos (hijo de los Manfil, 9 años) y a Rosario Victoria Ramirez, la mujer del Gordo Vega, que logró escapar por una ventana.
Luego los represores entraron a la habitación donde estaban los chicos e hirieron a Karina y Edgardo, con balazos en las piernas. Marcela recibió un impacto en el brazo. Los tres fueron internados en el Hospital Presidente Perón de Avellaneda. Los represores torturaron a los hijos de Vega quitándole los calmantes, para que contaran dónde podría estar su padre.
Así operaban. Pasaron casi 50 años y aquellos niñas y niños, que hoy tienen más de 60, siguen esperando justicia.