Siempre tuvo pretensiones de ser el nuevo Durán Barba de la derecha continental. Con esas pretensiones armó el portal «La Derecha Diario», fue elegido por Milei para manejar su primer ejército de trolls y en el comienzo del gobierno libertario, esta plataforma de ultraderecha operó como la agencia de noticias libertaria.
Cerimedo dejó de ser hace un rato el responsable de la estrategia digital de Milei, pero opera como un engranaje importante del esquema de propaganda de la ultraderecha a nivel global. Su último gran aporte al presidente, fue organizar en Córdoba en julio pasado, la «Derecha fest».
Fernando Cerimedo, se transformó en el líder de un puñado de seres humanos y miles de robots, destinados a generar tendencias y campañas políticas negativas, a través de la mentira.
El 8 de enero de 2023, Cerimedo generó por twitter la sospecha de fraude en la elección de Brasil, en la que Lula derrotó a Bolsonaro y motivó los acampes frente al cuartel general del Ejército y los asaltos al Congreso y al Palacio de Gobierno en Brasilia. Quedo involucrado en la causa por «intento de golpe de Estado y abolición violenta del Estado Democrático de Derecho», que impulsó el miembro del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes.
La investigación le atribuyó al argentino, ser el autor de la «propagación de desinformación y noticias falsas para generar el descrédito del sistema electoral», para lo cual contó con «la acción coordinada de un grupo criminal para el amplio uso de mecanismos de influencia digital en la profusión de ataques a la Justicia Electoral, mediante la utilización de sus milicias digitales».
Brasil acusó a Cerimedo de haber realizado un vivo en redes sociales sobre «una supuesta investigación» y «la constatación de disparidades en las urnas electrónicas», haciendo figurar que Lula había ganado con fraude electrónico.
La Justicia le atribuyó conversaciones con otros involucrados en el intento de golpe de Estado, como el teniente coronel Mauro Cid y el teniente coronel Sergio Cavaliere de Medeiros, estrechos colaboradores de Bolsonaro.
Ahora Cerimedo fue denunciado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien lo acusó de ser uno de los organizadores de una convocatoria a una manifestación en su contra, que en redes sociales, se presentaba como espontánea y generada por jóvenes pero que en realidad estaba orquestada por Cerimedo y otros monstruos de la derecha mexicana y regional.
La invitación de los golpistas era para el 15 de noviembre pasado, en varias ciudades mexicanas. Los organizadores del plan de desestabilización, esperaban que los integrantes de la Generación Z (entre 15 y 29 años), opositores a la gestión de Sheinbaum, marcharan para pedir su renuncia. Pero el pan falló. El 13 de noviembre, el diario El Milenio detectó que la gran mayoría de las cuentas que militaban la acción destituyente en redes sociales, eran ocho millones de robots.
Ese legión envidiada por Goebbels, posteó consignas contra la presidenta mexicana en X, Instagram y Tik Tok con consignas anti Sheinbaum.
La mayoría de las fotos y videos fueron realizados con inteligencia artificial, la cuenta de X que convocaba a la marcha, sólo seguía a usuarios vinculados a personas adultas, de alrededor de 50 años.
La presidenta mexicana expuso la investigación de Infodemia, la unidad del gobierno mexicano dedicada a analizar a las usinas de desinformación. A cargo de este departamento, está Miguel Angel Elorza Vázquez, quien se encargó de denunciar a Cerimedo: «Es argentino, estratega digital y consultor político. Se especializa en desinformación y manipulación emocional mediante bots, redes de cuentas coordinadas y campañas audiovisuales virales. Justamente lo que hemos visto en esta campaña.
La narrativa de Cerimedo busca deslegitimar gobiernos progresistas y posicionar líderes antisistema, bajo el discurso de libertad individual. Utilizó cuentas tipo bot cuando trabajó para Milei en Argentina y ha sido vinculado a la difusión de contenidos falsos y campañas de desinformación digitales coordinadas. Según analistas y verificadores, estuvo detrás de mensajes engañosos sobre el proyecto de la nueva Constitución de Chile y de desinformación sobre la salud del presidente Gabriel Boric».
El otro argentino que aparece en la denuncia del gobierno mexicano, es Agustín Antonetti, miembro de la Fundación Libertad de Rosario. Junto a Cermimedo, trabajaron de manera articulada con el magnate mexicano, Ricardo Salinas Pliego, el dueño de TV Azteca que busca ser candidato a presidente en 2030.
Es extraño. Cuando querés leer algún artículo de «La derecha diario», sale un cartelito que dice: «derechadiario.com.ar necesita revisar la seguridad de su conexión antes de continuar. Verifique que usted es un ser humano»…

