Un plan de pago de deuda, no es un presupuesto

EDITORIAL 17 de septiembre de 2024 (AM750). Economía para principiantes. El Presupuesto es un instrumento de planificación gubernamental, que todos los años explica el origen de los recursos y el destino de la inversión.

Cuando salimos de la teoría para padecer a la Argentina de Milei, hay que tener en cuenta dos cosas para que la definición académica no se coma a la verdad. Sin economía real (industria nacional, mercado interno, demanda comercial e industrial), el Estado desfinanciado a causa del inevitable derrumbe de la recaudación, aportará muy poco y el capital para sostener el presupuesto, saldrá en mayor medida de más ajuste a salarios y jubilaciones.
Cuando escapamos de la teoría para padecer a la Argentina de Milei, el Gobierno libertario descalifica a la inversión y la rotula como gasto, lastre, contrapeso, estorbo, obstáculo o freno. Por lo tanto, el sustento disponible para obra pública, desarrollo científico, educación, salud, sueldos de trabajadores del Estado y jubilaciones, será mínimo.


En el país anarco-capitalista devenido desde el primer día a neoliberal clásico, la «Ley de leyes» no es un GPS de crecimiento y desarrollo, como ya sucedió con Martínez de Hoz, Menem, De l y Macri. El dibujo siempre virtuoso en apariencia, esconde a un país en «estado vegetativo». El presupuesto 2025, no toma al pago de la deuda como una de sus grandes prioridades, porque cumplir con los intereses de la deuda, es el único objetivo. Después no hay nada más, porque ingresos menos pago de la deuda, es el corazón del proyecto de la sociedad Milei-Caputo.

No hay diferencias sustanciales entre el presupuesto del Topo y la 25.453, 23 años después. Aquella ley de junio de 2001 firmada por Cavallo-De la Rúa, establecía el «equilibrio fiscal» a partir del «déficit 0» y a la provincia que no le daban los números, se la calificaba como «inviable».

Regresando a economía para principiantes, existen diferencias abismales entre presentar un presupuesto y contarle al país por cadena nacional, cómo se van a pagar los intereses de la deuda externa. Milei le garanizó al Fondo y a los bonistas, que Argentina seguirá ajustando con el exclusivo objetivo de no entrar en default y los únicos que quedarán a salvo en la estructura del Estado, son los hermanitos Seguridad y Defensa. El objetivo de contener con represión a los que luchen por no ser la variable de ajuste del plan, sí tiene presupuesto.

En los resultados que imagina Milei, el pago puntual de la deuda dejaría al riesgo país por el piso y los capitales externos vendrán en su ayuda, no para especular, sino para invertir. El plan acabado, que hace un rato largo no tiene nada para ofrecer, no parece haber sido diseñado por intelegencia artificial para un país de futuro robotizado. «Mileilandia» el paraiso del ajuste infinito, depende de la lluvia para una buena cosecha, del extractivismo de saqueo sin dejar una moneda y de pasar la gorra en los centros financieros de poder para conseguir más deuda.
Vale la pena sumar, que desde hace nueve meses, la deuda bruta del Tesoro, aumentó en casi 81.400 millones de dólares.


Como frutilla del postre, el «Premio Nobel de Economía 2025», le erró a los números y necesitó de tres bomberos para apagar el incendio con las provincias. La orden presidencial en la presentación del presupuesto, fue «los gobernadores tendrán que hacer un ajuste adicional de 60 mil millones de dólares». Ante la queja de los gobernadores, reunión urgente (algunos presencial, muchos vía zoom) con Guillermo Francos y Luis Caputo, para aclarar que ese número no era real; que con esa cifra Milei intentó decir que el ajuste iba a ser muy grande.
Casi todos los jefes provinciales, pidieron la devolución de todos los fondos cortados por Milei, como el Fonid, el Fondo Compensador del Transporte y la obra pública.

El domingo 15 de septiembre, será recordado como la noche en la que el pueblo no quiso ser cómplice y apagó la tele. Millones ausentes del encendido, sin órdenes de ninguna conducción y de manera totalmente espontánea.

José Luis Espert, presidente de la comisión de Presupuesto, dijo que el recorte del gasto provincial debería ser de «20 mil millones de dólares». Una diferencia de 40 mil millones de dólares, de pronto era tomada por el Gobierno como «un detalle»…
Espert pidió más ajuste del empleo público. Las provincias respondieron que tres de cada cuatro empleados públicos; prestan servicios esenciales (médicos, policías, enfermeros).

Mientras tanto, en «Ciudad Gótica», los hermanos Milei y Santiago Caputo, dicen que el presupuesto no se negocia.

https://ar.radiocut.fm/radiostation/am750/listen/2024/09/17/15/01/00