23 de junio (Radio Nacional): Wado De Pedro ya ganó, le ganó a la historia

11 de octubre de 1978. Lucila Révora, embarazada de ocho meses y escondiendo en una bañaera debajo de su cuerpo a su hijo de casi dos años, fue herida y secuestrada por el terrorismo de Estado. Lucila cargaba en sus brazos a un precandidato a presidente, que tenía casi dos años.
Los militares dejaron al niño en la casa de vecinos de la zona, mientras trasladaban a su madre al Olimpo, donde fue rematada dentro de un tambor.
«La quemaron en un tacho de 200 litros, uno de combustible. Le pusieron cubiertas, gasoil y la quemaron. Estaba embarazada en estado avanzado y mientras la quemaban le tiraban tiros para agujerear el tambor con una pistola tipo ametralladora con silenciador», recordó en juicio Omar Torres, un exgendarme.
La patota volvió y se llevaron a Wado. Estuvo secuestrado en el Olimpo, hasta mediados de enero de 1979.
Uno de sus tíos, a través de un conocido de la Curia de Mercedes, llegó a entrevistarse con Suárez Mason. Un cura recibió un llamado. Le dijeron que fuera hasta la Ruta 5 y la calle 1 de Mercedes. Allí vio cómo una mujer de unos 30 años se bajaba de un Torino blanco y le entregaba al chico.
Se crió con su tía Estela Révora.

Foto de tapa: Wado De Pedro detenido el 20 de diciembre de 2001.