Con la firma de Fernando Borroni y Gustavo Campana y ante un nuevo Día del Periodista en la Argentina, BARBARIE emitió su documento fundacional.
«Caminando entre los escombros de la furiosa demolición neoliberal, de doce años de derechos y esquivando un manual de estilo repleto de palabras cargadas de revanchismo, nació Barbarie.
Un colectivo cultural destinado a generar respuestas urgentes, ante el avance de las corporaciones mediáticas en Argentina y en todo el continente. Un grupo de trabajadores de la comunicación, unidos para documentar su oposición a la construcción cotidiana de una realidad paralela. La batalla mediática, es tan desigual, como obligatoria; tan monstruosa como ineludible.
Es la pelea por poner de pie a la verdad, por terminar con la zona liberada donde reina la mentira. La civilización edita tapas que amparan el cambio de “pasado por futuro”, la transferencia millonaria de recursos, despidos, tarifazos y la judicialización de la política.
Horas de radio y televisión, para justificar la muerte de la Ley de Medios, hipotecar tres o cuatro generaciones con deuda externa, contemplar la ingeniería de lavado y evasión del poder y hacer negocios sin intermediarios con la obra pública. Los voceros del establishment cuentan con permiso vitalicio para deshistoriar, para arrancarle páginas al libro de historia, para intentar enterrar nuestra identidad.
Del otro lado del mostrador, la Barbarie carga con la obligación histórica de gritar para prevenir la cercanía del lobo hambriento. El desafío de Barbarie es contribuir a continuar abriendo espacios de reflexión, debate, participación y encuentro, donde se consolide el pensamiento nacional.
Rodolfo Walsh sentenció que la verdad se milita y ese es el faro que ilumina este proyecto. Medios de comunicación paridos en los barrios, con micrófonos abiertos ante cada palabra, con lentes registrando al pueblo que se organiza para pensar, debatir y actuar.
Barbarie propone recuperar al pasado, para poder entender el presente y el futuro. Barbarie será el grito, de los que hoy no tienen voz…».
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 7 de Junio 2016

