Desde la caída del primer peronismo, el Dr. Norberto Centeno se convirtió en un objetivo del poder militar, que asaltaba a la Argentina a través de Golpes de Estado o tutelando las democracias frágiles bajo custodia. Primero por su militancia y luego por su protagonismo en la «Resistencia peronista», al abogado laboralista lo encarcelaron la Libertadora, el Plan Conintes de Frondizi y la dictadura de Onganía.
En los 15 años posteriores al golpe de 1955, fue asesor legal de la CGT y de varios sindicatos (petroleros, camioneros, textiles, gastronómicos, metalúrgicos, artistas de variedades, trabajadores de la Alimentación, Luz y Fuerza, estibadores y del Suterh marplatense).
Con el regreso de la democracia y la vuelta del peronismo a la Rosada, Centeno se convirtió en 1974, en el autor del anteproyecto que sirvió para la construcción del Régimen de Contrato de Trabajo aprobado ese mismo año. Para los especialistas, fue la ley laboral más importante de la historia argentina.
La persecución regresó con el golpe del 24 de marzo de 1976. En junio del 77 «La noche de las corbatas», la cacería de abogados laboralistas que se produjo en Mar del Plata, giró alrededor de Centeno y sus colaboradores. El primer secuestro, se produjo en Neuquén, el 13 de junio de 1977: Jorge Roberto Candeloro, abogado marplatense, se había refugiado en la Patagonia. Lo fueron a buscar a su estudio y a Marta la arrancaron de su casa.
Nueve abogados y cuatro esposas: Norberto Centeno, Salvador Manuel Arestín, Raúl Hugo Alaiz, Camilo Ricci, Carlos Bozzi, Jorge Roberto Candeloro (y su esposa Marta), Tomás Fresneda (junto a María de las Mercedes Argañaraz, embarazada de cuatro meses), José Verde y su esposa y Néstor Enrique García (con María Esther Vázquez de García).

