4 de julio de 1976: La masacre de San Patricio, el asesinato de los Palotinos

Los fieles llegaron para participar de la misa de las 8, en la Iglesia San Patricio (Echeverría y Estomba, barrio de Belgrano), pero las puertas del templo estaban cerradas. Rolando Savino era el organista adolescente de los curas Palotinos. Trepó hasta entrar por una ventana trasera y descubrió cinco cuerpos acribillados. Los padres Alfredo Leaden (57 años), Alfredo Kelly (43), Pedro Duffau (67) y dos seminaristas, Emilio Barletti (23) y Salvador Barbeito (22).
Sobre el cadáver de Barbeito, los represores habían dejado un poster de Mafalda, que señalaba el bastón de un policía y sentenciaba: «¿Ven? Este es el palito de abollar ideologías». En las paredes escribieron: «Por los camaradas dinamitados en Coordinación. Venceremos. Viva la Patria».
Las religiosas fueron víctimas de una venganza policial auspiciada por grupos de tareas de las Fuerzas Armadas, por los 24 muertos y 66 heridos, que dejó una bomba en el comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal, a metros del Departamento de Policía.

5 de julio de 1976. Misa en memoria de los muertos en la iglesia de San Patricio. En su sermón, el padre Roberto Favre expresó: «No puede haber voces discordantes en la reprobación de estos hechos. Tenemos necesidad de buscar más que nunca la justicia, la verdad y el amor para ponerlas al servicio de la paz. Hay que rogar a Dios no sólo por los muertos, sino también por las innumerables desapariciones que se conocen día a día. En este momento debemos reclamar a todos aquellos que tienen alguna responsabilidad, que realicen todos los esfuerzos posibles para que se retorne al Estado de Derecho que requiere todo pueblo civilizado».
Vecinos de Belgrano habían avisado a la Federal, sobre los mensajes de Kelly en las misas en defensa de los derechos humanos y de las acciones solidarias de los seminaristas Barbeito y Barletti.