El PAMI siempre es la gran tentación de los neoliberales argentinos

El dirigente radical Marcos Carasso, hace casi tres años cuando era presidente de la UCR, fue candidato a vicegobernador de Córdoba, como compañero de fórmula Luis Juez.
Carasso fue imputado en una causa en la que se investiga, sobrefacturación en el PAMI, la gran tentación de los neoliberales en la Argentina, cuando manejan las cajas del Estado que odian.
La semana pasada allanaron su domicilio en General Cabrera y también las oficinas que ocupa en el Tribunal de Cuentas en la capital cordobesa, organismo que es controlado por los hombres de Juez; el mismo senador que pidió la renuncia de Adorni, porque «mi límite es la corrupción». El sueldo de Carasso en el Tribunal, es de cuatro millones de pesos.

El radical terminó imputado, en el marco de una maniobra en la que se investiga asociación ilícita y defraudación al Estado por casi 1.400 millones de pesos. Carasso estaría vinculado a una empresa de servicios médicos que era prestadora del PAMI en Cabrera, localidad de la que también fue intendente.
La cosa se complicó un poco más para Luis Juez, cuando apareció su cuñado Claudio Suchecki, vinculado a las operaciones de Carasso.
Esta historia en pleno desarrollo, se instaló mientras los intendentes cordobeses reclaman una deuda al PAMI, de nueve mil millones de pesos.

Hablando de deudas de la obra social de los jubilados, Caputo decidió pagarle 500 mil millones de pesos a la Confederación Farmacéutica Argentina; pero con bonos. En síntesis, lejos de cerrar la deuda, entregó papelitos con vencimiento al 31 de julio de 2026.
Esas Letras Capitalizables del Tesoro Nacional son una promesa, pero en el balance libertario ya dice «pagado».
La deuda es por tres períodos del convenio de medicamentos ambulatorios y una prestación de pañales que ganó el grupo Clarín.
Si la Confederación Farmacéutica Argentina, conserva la letra hasta el vencimiento, cobrará capital más la renta acumulada. Si antes necesita liquidez, puede venderla en el mercado, perdiendo un 30 o un 20% de su valor.

El PAMI, es la gran tentación de los neoliberales en la Argentina. Una historia que encabezan en democracia, los negociados de Matilde Menéndez y Alderete en el menemismo; el suicidio de Favaloro por una deuda del PAMI que dirigían Larreta y Felgueras con la Fundación; el procesamiento de Angel Tonietto, cuñado de Fernández Meijide por meter las manos en la lata y el macrismo que dejó una deuda de 19.000 millones de pesos y más de 160 ñoquis.

En dos años y medio de Milei, hay denuncias por extorsión y financiamiento irregular en Chaco y Misiones, provincias en las
que dirigentes y delegados del PAMI y ANSES, obligaban a trabajadores y funcionarios de La Libertad Avanza, a entregar hasta el 10% de sus salarios, a la caja anarco capitalsta.
En Santa Fe, la incorporación multitudinaria de militantes libertarios a la planta permanente de la institución. En Córdoba y Jujuy, denuncias por mal manejo de fondos, crisis administrativa y redireccionamiento de cápitas de los afiliados hacia entidades privadas. Saltaron casos de sobornos y corrupción en Buenos Aires, cuando armadores provinciales del oficialismo nacional. fueron salpicados por un entramado de coimas, sobreprecios y pedidos de retornos en las delegaciones locales de la obra social.
Los recortes en la cobertura de medicamentos, son inéditos por su volumen en la historia del PAMI y la magnitud de la deuda del organismo con los médicos de cabecera, tampoco registra antecedentes.

Recordamos que justamente en Córdoba, en diciembre de 2024, un jubilado de 70 años con una enfermedad oncológica se roció con combustible dentro de las oficinas del PAMI al no recibir su medicación
En Neuquén, junio 2025, un hombre de 80 años falleció de un paro cardíaco mientras esperaba ser atendido para que le entreguen sus medicamentos.
El mes pasado en La Plata, una jubilada amenazó con quitarse la vida en una oficina del PAMI local debido a la falta de contención económica para afrontar gastos básicos de comida y medicamentos.
También en mayo, una jubilada murió en una sede central del PAMI Río Cuarto. Tenía 74 años y sufrió un paro cardiorrespiratorio mientras realizaba trámites vinculados a una derivación médica.

Mientras a los jubilados le pegan los miércoles en el Congreso, cuando reclaman por su salario y denuncian que les están afanando la obra social; la banda de libertarios y amigos, utiliza el dinero destinado a la salud de los viejos, para la caja política libertaria o el enriquecimiento personal.
El Topo sigue su laburo de destrucción del Estado, pero no lo dinamita, ni lo bombardea; lo desangra. Se queda con el corazón de los presupuestos, mientras los afiliados al PAMI se mueren en silencio.