5 de mayo de 2010, debate histórico: Diputados aprobó Matrimonio Igualitario

Néstor Kirchner llegó al Congreso para participar por primera vez, de un debate parlamentario. El único tema planteado en el orden del día, era la Ley de Matrimonio Igualitario. El secretario General de la Unión de Naciones Sudamericanas, bajó al recinto y se sentó entre el jefe del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi y Carlos Kunkel; una postal donde se unían su pasado y su presente político.
El ex presidente ocupó su banca para testimoniar nuevamente, uno de los roles centrales del kirchnerismo: ampliar derechos para las mayorías y las minorías postergadas. 126 votos a favor frente a 110 en contra y 4 abstenciones.


Un mes después, cuando restaban cinco días para el tratamiento del Proyecto en la Cámara alta, Néstor cargó contra la Iglesia que prometía “Guerra santa” en un acto en Ezeiza: «Hablo desde mi formación religiosa, católica, pero aspiramos con todas nuestras fuerzas a que la Iglesia se modernice y no repita viejos pecados. La Argentina dio un paso trascendente porque cada vez que un país se decide a la ampliación de derechos como el matrimonio igualitario, ese país crece democráticamente».
En la madrugada del 15 de julio lo terminó de convertir en realidad el Senado y se promulgó el 21 de julio. Ley 26.618, modificatoria del Código Civil: “El matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos, con independencia de que los contrayentes sean del mismo o de diferente sexo”. Argentina se transformó en el primer país de la región y el décimo a nivel mundial, en legalizar el casamiento entre personas del mismo sexo.

Cristina en Casa Rosada, sentenció: «Hoy somos una sociedad un poco más igualitaria que la semana pasada. Hemos constituido un hito fundamental en el camino de la igualdad. No hemos promulgado una ley, hemos promulgado una construcción social, transversal, diversa, plural, amplia y no le pertenece a nadie».

Nacía un mensaje muy potente desde el Estado, capaz de motorizar un cambio cultural que esperó generaciones. Desde ese momento, el Estado dejó de plantear que tipo de familia aceptaba en el marco de su concepción matrimonial y a partir de la ley se empezaron a desarrollar políticas públicas y se crearon áreas de diversidad sexual en ámbitos nacionales, provinciales y comunales.
En 2012 el Congreso votó a favor de la ley de identidad de género, con un número afirmativo mucho más fuerte que el generado por matrimonio igualitario. Todo había cambiado muchísimo, a partir de una ley revolucionaria
(Fragmento de «Néstor Kirchner: No les tengo miedo», Gustavo Campana).