El perro que cuida la Casa Blanca, pero siempre duerme afuera

La Argentina de Milei, no tiene una alianza estratégica con Estados Unidos; simplemente porque cualquier contrato habla de derechos y obligaciones, más o menos equilibradas. Ni la sumisión política, ni la entrega de las riquezas naturales, ni la asesinato por encargo de la industria nacional, son parte de una sociedad. Extraño país el libertario con vocación de esclavo.
Como diria John William Cooke, sober los pobres que votan a la derecha, «son como los perros, cuidan la mansión pero duermen afuera».

Milei le dio a la soberanía nacional, el mismo destino que a nuestra industria nacional. Nos analiza como a un viejo electrodoméstico y como no nos ve «competitivos» en el plano político, entonces renuncia a la independencia para ser colonia. Con el mismo criterio, sentenció que nuestras fábricas jamás estarán a la altura de las circunstancias, entonces nos convierte en un protectorado que importará para siempre, todos los productos elaborados que necesite.
El nuevo virreynato del Río de la Plata no es resultado de una invasión, es el fruto de una concepción de país sometido al «poder real», que hasta maneja monopólicamente el uso de la fuerza y la moral del planeta. Esta «esclavitud con sonrisa», es el reflejo de la vida profesional del propio Milei. No es casual que la Casa Rosada y el Parlamento, funcionen a imagen y semejanza de alguien que entiende que todas las decisiones que construyen la vida de millones de seres humanos, son órdenes patronales. Que ninguno de los comunes delibera, ni gobierna, ni siquiera a través de sus supuestos representantes. Presidente, ministros, diputados, senadores y Corte Suprema, todos obedecen ciegamente sus dueños.

¿Qué será del destino económico de los libertarios que respiran gracias a Trump, si el republicano cae estrepitósamente en las elecciones de medio término? ¿Quién le exigirá al Fondo que le preste al incobrable?
Es alarmante el silencio de gran parte de la comunidad política argentina, que abandonó a partir de Milei o que muestra ahora con absoluta sinceridad, que siempre militó por nuestra sumisión total a una potencia extranjera.


PALESTINA COMO NEGOCIO INMOBILIARIO: Argentina formará parte del «Junta de la Paz» de Donald Trump para «administrar» la Franja de Gaza, aunque aún se desconocen los alcances de otra iniciativa imperial, que el Gobierno de Milei definió como «un nuevo y audaz enfoque para la resolución de los conflictos globales».
Integrarán la propuesta, un comité cipayo de tecnócratas palestinos y contará con la “supervisión internacional” de un Consejo de la Paz creado por la Casa Blanca, para monitorear a un gobierno transitorio.
Poco más de 60 países integrarán esa organización, pero tributando mil millones de dólares cada uno…
No solo el presidente de Estados Unidos pretende quedarse con el control del territorio Palestino, sino que está impulsando la creación de su propia Naciones Unidas.
El real objetivo que encierra esta historia, es el regreso de del proyecto inmobiliario, con el desplazamiento de la población palestina hacia Jordania y Egipto, pagando cinco mil dólares por habitante para su traslado. Trump quiere convertir la Franja de Gaza en un mini Qatar, con rascacielos residenciales y complejos turísticos.
Volviendo a Milei, lo espera un rol simbólico en la foto, mientras los Elsztain sueñan aunque sea con encabezar la cola de ratón de esta nueva estafa política, económica y social. Por ahora ningún país de los BRICS aceptó la invitación.
El anuncio fue cuestionado incluso por Netanyahu, quien no quiere ser la Corina Machado de Medio Oriente.

AISLADOS DEL MUNDO: Alineado con EE.UU, Argentina abandonará alrededor de 50 organismos de la ONU o que están vinculados a Naciones Unidas y tratados internacionales. Toma esta determinación infantil, cuando Milei propone a Rafael Grossi como secretario general de las Naciones Unidas. Salvo que sea un topo bancado por Trump, esta historia no cierra.
El 7 de enero, el presidente norteamericano firmó un memorando anunciando la retirada de 66 organismos, convenciones y tratados internacionales que “son contrarios a los intereses de Estados Unidos”. Se trata de 31 organismos vinculados a Naciones Unidas: Foro Global sobre Migraciones, Panel Global sobre Cambio Climático, Agencia Internacional sobre Energía Renovable, Alianza Solar Internacional, Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad, Comisión Económica para Africa, Comisión Jurídica Internacional, Fondo de Naciones Unidas sobre Población, Naciones Unidas por el Agua, Naciones Unidas para las Universidades y Oficina de Representación de Niños en Conflictos Armados
Por ahora, Argentina no se irá de 66 organismos, sino de unos 30, porque necesita quedarse con los que tiene créditos, aprobados o a punto de serlo…

Abrazado al «obedezca el que obedece y será bueno el que manda», el presidente argentino intenta que Trump siga repartiendo salvatajes económicos, para que el desastre de los números libertarios estalle en la cara de 47 millones, lo más tarde posible. Parecido al emperador de la Casa Blanca, que estira los tiempos con bombardeos, muertes y el secuestro de Maduro, para no pasar a la historia como un pedófilo. Que sabe que si pierde en noviembre, la oposición puede triturarlo en un juicio político, por el intento de golpe de Estado de 2021.

Editorial del lunes 19 de enero de Gustavo Campana, en «La mañana de la 750» (Víctor Hugo Morales).