
El director de cine recibió seis balazos calibre 22 y 9 en las piernas y una advertencia: “La próxima es en la cabeza”.
A las 19:45 Pino salió a buscar su auto al estacionamiento de los laboratorios Cine Color (Panamericana y San Lorenzo, en Vicente López), acompañado por el músico Pablo Ziegler, y aparecieron dos desconocidos desfigurados por narices de payaso. Apartaron a Ziegler y le dispararon a las piernas, a dos metros de distancia.
Solanas declaró que hubo más de cuatro individuos involucrados en el ataque, que se manejaban con walkie-talkies. Dijo que tenían área libre para operar y que uno de los subcomisarios de la seccional era Juan José Ribelli, luego condenado por el atentado a la AMIA.
Juan Carlos Tarcia, juez de la causa, demoró 45 días en llamar a declarar a la víctima.
Hebe de Bonafini denunció que había sido amenazada, dos horas antes del atentado contra Solanas con esta frase: “A vos no va a ser en las patas, te vamos a apuntar a la cabeza”.

