La imaginaria versión local de «LOS SANTOS INOCENTES» fue estrenada el 10 de diciembre de 2023, cuando asumió la casta vestida de cordero. El guión argento mostraba el futuro y hablaba de los contratos de los Menem con Andis y el Banco Nación, la coima millonaria a Kueider, la criptoestafa Libra, Spagnuolo y el 3% de Karina, Reidel y al afano en Nucleoeléctrica, el contrato de la jermu de Sturzenegger con cancillería, las propiedades y viajes de Adorni y hasta Bettina sacándole buena guita a proveedores del Estado.Y fcasos como el de Frugoni, que por mala memoria, se olvidó de declarar siete inmuebles de Palm Beach, valuados cada uno en 215 mil dólares y dos sociedades en Delaware.
Después vinieron los CREDITOS HIPOTECARIOS. Más de mil funcionarios y legisladores (Personas Expuestas Políticamente) tomaron créditos hipotecarios del Banco Nación entre 2024 y 2026. Préstamos de 300 mil dólares promedio. Entre otros beneficiados por el Estado benefactor, aparecieron Juan Pedro Inchauspe, Director del Banco Central; Felipe Núñez, Director del Banco de Inversión y Comercio Exterior; Federico Furiase, Secretario de Finanzas; Juan Pablo Carreira, Director nacional de Comunicación Digital; los diputados nacionales Santiago Santurio, Alejandro Bongiovanni y Mariano Campero y otros funcionarios como Sharif Menem, Guillermo Madero y Emiliano José Mongilardi.
Luego el curro de la INOCENCIA FISCAL. Funcionarios que pidieron contar con el beneficio, no tendrán la obligación de informar su patrimonio al inicio de cada ejercicio y estarán habilitados a utilizar fondos fuera del circuito formal sin controles patrimoniales previos.
Se acogieron al indulto, José Luís Espert, Federico Sturzenegger, Santiago Oría, Joaquín Benegas Lynch, Aimé Vázquez, jefa de Asesores de la jefatura de Gabinete, Felipe Núñez, asesor del Ministerio de Economía, cercano a Santiago Caputo y la frutilla del postre fue Andrés Vázquez, titular de ARCA. El tipo que controla la evasión, tenía una pila de guita en negro…
Y ahora el circo de la declaración jurada de ADORNI. El jefe de Gabinete eligió el delito menor y la condena más baja, a través de una mentira de patas cortas. Ahora pasará de la tranquilidad de la exposición mediática de ayer, a la incomodiad judicial. Le recomendaron ser evasor y para meterse en ese pantano tan poco compatible con un funcionario público, habló de «25 años de ahorros en negro” e «inversiones en criptomonedas».
«Ahora sí voy a pagar lo que haya que pagar» de impuestos en función del patrimonio declarado, dijo el «culpable fiscal» que quiere adherirse a la ley de «Inocencia fiscal».
Busca bajarle la persiana al proceso por enriquecimiento ilícito, que tiene en sus manos el fiscal federal Gerardo Pollicita.
Adorni pretende que a través de una declaración jurada que apareció dos meses después del comienzo del escándalo, la Argentina absorba sin reproches, este infantil intento por amparar los gastos en inmuebles, refacciones y viajes, por un total de un millón de dólares. Ocultó información muy sensible a la Oficina Anticorrupción, en la declaración jurada de 2024 y luego en la de 2025.
Y luego en la explicación del por qué, intentó justificar políticamente, que haya una parte de la sociedad con leyes propias: «No lo declaramos porque la manera de escaparse de la vieja política era tener un ahorro en negro. Nunca se me hubiese ocurrido ahorrar en blanco en aquellos años».
Preguntas demasiado obvias: ¿Cómo juntó los 200 mil dólares que invirtió en 2013 en criptomonedas, inversión que le generó según su fábula, unos 300 mil verdes un año más tarde. Adorni dice que tuvo ese dinero en bitcoins durante más de una década y que no fue declarado ni gastado o invertido, hasta que llegó a la función pública. Esperó a gastar 500 mil dólares de manera furiosa, justo cuando como funcionario su exposición es total.
Mientras era un «millonario secreto» (Arturo de Córdoba en «Dios se lo pague», empresario de día y mendigo de noche), tuiteó en 2021: «Compré un paquete de salchichas que luego me di cuenta que estaba en mal estado. Llamé a Swift para hacer el reclamo. Me acaba de llegar por correo un paté sabor provenzal por las molestias ocasionadas. Este país no tiene desperdicio».
El jefe de Gabinete también justificó los bondadosos créditos privados que obtuvo para comprarse la casa en Indio Cuá y Miró al 500 en Caballito de «amigos» que lo ayudaron a salir adelante y dijo que la sospechas respecto de la oscuridad de esas operaciones, son del «periodismo que quiere dañar a Javier Milei».
Los dos mendigos de «Dios se lo pague», charlan en la puerta de la Iglesia. Uno pregunta, porqué no se dedica al comercio, con todo lo que recauda a través de la limosna: «Porque no se comprar a 10 y vender a 20, ni decir que es lana lo que es algodón. Cuestión de principios. Me conformo con cobrarle a la sociedad lo que me debe. Si la riqueza se destribuyera con justicia… Pero ese día va a llegar. Mientras tanto, el derecho defiende a los que se apropiaron de la riqueza, sin tener ningún derecho».

