Pullaro repartió cuatro mil millones de pesos, entre las iglesias Evangélicas

Desde la asunción de Milei, el gobierno santafesino fue muchísimo más amigo que enemigo de la crueldad libertaria. Pullaro se mostró cercano al proceso de achique y ajuste del Estado, no se opuso al endeudamiento externo y tampoco a la timba financiera. Estuvo en primera fila para alcanzarle al Ejecutivo nacional, todos los votos necesarios para el DNU 70/2023, la Ley Bases y el Pacto de Mayo.
Solo cuando el resultado ruionoso de importaciones e industricidio, empezó a golpear fuerte las puertas de su economía regional, Pullaro y CIA armaron «Provincias Unidas». Con elecciones cerca, algún gesto había que ofrecerle a los perdedores del sistema, que en definitiva son los que votan…


Fueron muchísimas las coincidencias con Milei en esta primera mitad del mandato y ahora parece que surgió otra similitud con la Casa Rosada, a través de hacer política con las iglesias evangelistas de la provincia. Por ahora, el santafesino no tuvo la suerte de Milei, de ser invitado por el pastor Jorge Ledesma a la inauguración de un mega templo; pero quizás en muy poco tiempo aparezca un evangelista santafesino que a través de una intervención divina, convierta pesos en dólares.
La influencia de los pastores en la vida política de la provincia, creció muchísimo en los últimos años y en la pasada Convención Constituyente, presionaron muy fuerte para que la nueva Constitución provincial, excluyera a la Iglesia Católica como religión oficial.
Un pedido de informes del diputado peronista Miguel Rabbia, mostró una maniobra, tan burda como efectiva, para desviar fondos de la Agencia de Prevención de Drogas de Santa Fe, hacia las cuentas bancarias de ciertos pastores.

Se transfirieron casi cuatro mil millones de pesos del Programa «Redes del Cuidado», a fundaciones vinculadas a sucursales de esta religión, pero casualmente a muchas recientemente creadas. Repito, cuatro mil millones de pesos…
Para sortear la intervención del congreso santafesino en el control del reparto de dinero, rige en Santa Fe la emergencia en materia de prevención de adicciones y a través de esa urgencia, el Ejecutivo tiene amplísimas facultades para determinar subsidios, cambiar el rumbo de algunas partidas presupuestarias y transferir recursos millonarios.
El problema se agiganta, cuando el lobo está a cargo del gallinero; porque el que maneja la Agencia de Prevención de Consumo de Drogas y Tratamiento Integral de las Adicciones, es el diputado y pastor evangelista Walter Ghione.
Ghione, es el presidente de «Una Nueva Oportunidad» y las Asociaciones Civiles beneficiadas con las generosas transferencias de fondos de la Agencia de Prevencias y tienen relación directa con los pastores enrolados en su partido. Algunas fundaciones que recibieron el colosal abrazo del Estado santafesino, resulta que fueron creadas hace muy pocos meses.
Tres casos. Según la Inspección General de Personas Jurídicas, la Asociación Civil «Perseverar», nació en enero de 2025. Recibió más de mil millones de pesos por decreto y hasta ahora, nadie explicó los fundamentos técnicos, sociales y administrativos que justifiquen transferirle semejante suma de dinero.

Otra organización cuestionada, es la Cooperativa de Trabajo OLH de Carcarañá. Recibió a través de depósitos mensuales entre noviembre de 2024 y septiembre pasado, 675 millones. En Carcarañá, es muy poco conocido el trabajo en prevención de adicciones que desarrollaría esa organización.
Rockas Vivas, es otra de las asociaciones civiles creadas hace pocos meses. Se constituyó en la ciudad de Rafaela en marzo de 2025 y su presidenta es Laura Ruth Callejas, esposa del pastor Carlos Cruzado, que en abril, fue candidato a concejal del partido de Ghione. Rockas Vivas recibió más de 900 millones de pesos.

Santa Fe privatizó de una manera muy especial, la recuperación de los adictos y lo hizo a través de un formato, que elude la resposabilidad de sostener las obligaciones laicas del Estado. Porque cuando loteó el servicio entre iglesias amigas, lo hizo con el fin de lograr un formato «multidisciplinario»; enrolando al programa en una religión. Peor aún, cuando para distribuir partidas millonarias, puso a un pastor que cuando sale del templo, se convierte en diputado provincial.
Pullaro juega con la necesidad de sumar «trabajo espiritual» al programa de sanación, algo que una política pública no puede dejar en manos de ningún sector en particular; porque también tiene la obligación de atender a todas las creencias, a ateos y agnósticos.
Hasta ahora, las iglesias evangélicas denunciadas, no abrieron la boca y sería importante escucharlas para terminar con la polémica o para empezar a llevarlos ante los tribunales de los hombres, aunque ellos crean que los banca la justicia divina…