Natalio Mario Grinnman, es el presidente de la Cámara Argentina de Comercio. Escribió en la revista «Forbes» ante la asunción de Milei, que el nuevo Presidente en la campaña 2023, «puso por delante su sinceridad y dijo todo lo que quería hacer. Todo eso requiere de un sacrificio, de toda la sociedad en su conjunto. Hasta ahora todos proponían felicidad y alegría y con esa receta no llegamos a buen puerto. De su gobierno se espera esa misma sinceridad, para atender a los cambios estructurales que de una buena vez deben hacerse, para que al mirar las fotos de los rostros de los fundadores de nuestra institución no sintamos que los defraudamos».
Grinnman siempre se mostró como un convencido militante de las ideas libertarias y la meritocracia; hasta que el sentido común lo llevó a tener una diferencia no menor con la dupla Milei-Caputo. El empresario sabe que los sueldos básicos de los empleados de comercio, son muy bajos. Conoce mejor que nadie, que el rubro está por debajo de la media de los salarios privados y que esos pesos, no alcanzan para pagar la canasta de pobreza que mide el INDEC.
No por sensibilidad social, sino por estrategia empresaria, Grinnman firmó la última paritaria de Comercio. Entiende que el sector puede pagarla con cierta comodidad y que es su responsabilidad, no incendiar la paz social con sus trabajadores; actores indispensables de la actividad mercantil.
Pero en las últimas horas, una manada furiosa de funcionarios nacionales, salió a dispararle con munición gruesa al histórico aliado, porque su actitud, a la que tildan como mínimo de «irresponsable», empujó a rubricar el acuerdo salarial a los grandes supermercados y mayoristas, que según el oficialismo, no estaban de acuerdo con el dirigente entrerriano.
Con el verso histórico de la derecha bajo el brazo, «la inflación es un fenómeno exclusivamente monetario», Milei primero pisó el dólar quemando reservas y ahora ordenó intervenir las paritarias, para que no haya aumentos superiores al 1%. Y el caso testigo de este virtual congelamiento salarial, es frenar el aumento del 5,4% más una suma fija de 75 mil pesos, pactado para el trimestre abril-junio, entre empleados de Comercio y empresarios.
La pelea afecta a 1.200.000 trabajadores, porque los libertarios no quieren que los comercios trasladen a precios, los aumentos salariales y temen que la inflación destruya su relato de cartón en un año electoral. En síntesis el Gobierno no quiere aprobar, que el sueldo básico de los empleados de comercio ascienda a algo más de un millón de pesos.
Ayer el sindicato presionó, asegurando que las cámaras del sector van a pagar los aumentos y precisaron en un comunicado, que «gracias a su diálogo responsable con los empresarios y en reconocimiento a la validez del acuerdo firmado paritario firmado, supermercados y comercios abonarán durante la corriente semana, los incrementos salariales previstos».
Pero los supermercadistas que reúnen a más de 400 mil empleados, dijeron que «a fin de tomar en consideración a nuestros trabajadores, se pagará un adelanto de sueldo, que no implica reconocer la paritaria que el gobierno ha llamado a renegociar». Es cierto que el artículo 10 del acuerdo, estima esta instancia si se estira la «homologación del acuerdo» y aferrado a este punto del acuerdo, la patronal busca poner plata en los bolsillos de sus trabajadores, pero sin aceptar la paritaria. Plata que el mes que viene, posiblemente les quite cuando la suma que larguen ahora, se transforme en un «adelanto». No quieren que el gremio lance ahora un plan de lucha, con asambleas en los lugares de trabajo y que sus clientes perciban que «algo huele mal en Dinamarca».
La inflación en los primeros meses del año, supera al 11%. Por lo tanto, el triángulo Gobierno, empresarios y trabajadores, está discutiendo una cifra que ya quedó por debajo de los precios.
El miedo libertario, es que si se firma una paritaria de ese estilo, el verso de la inflación derrotada, se desmoronará en medio de un año electoral, que el oficialismo enfrenta sin promesas. Sin sueños, sin ilusiones… (Editorial de Gustavo Campana, en LA MAÑANA de VICTOR HUGO MORALES por AM750 – Martes 13 de mayo de 2025).

