Paritarias pisadas: Los salarios subsidian el plan de saqueo libertario

Mientras el Gobierno de la libertad de cartón, quiere confiscar los ahorros en dólares de la clase media, rogando que los quemen lo antes posible en el almacén; los salarios siguen con cepo. Lo único que Milei-Caputo tienen para ofrecerle a los trabajadores, se llama «tope salarial». En castellano quiere decir, «solo vamos a homologar aumentos de sueldos, que estén por debajo de la inflación», que sean simbólicos, testimoniales, que no superen el 1%…
Tiraron a la hoguera todos los manuales de la escuela austríca y las fotos de Milton Friedman y se convirtieron en policías de la mano invisible del mercado.

Los salarios subsidian, quizás de manera suicida, al plan de saqueo oficial. Sueldos congelados, es una crueldad que el Gobierno pretende que se quede un rato largo y se suma a un paisaje laboral de 200 mil despidos, retiros voluntarios, suspensiones, vacaciones adelantadas y cerca de 20 mil unidades productivas cerradas.
El diminuto objetivo que persigue el oficialismo con el secuestro de las paritarias, es que la inflación no se dispare más de lo que ya trepó en el último bimestre; que no haya pesos en circulación que alimenten el consumo, porque esa demanda puede empujar peligrosamente a los precios de la canasta básica.
El único horizonte en un año electoral, es que no se caiga el castillo de naipes; aunque el remedio pueda resultar ante las urnas, mucho peor que la enfermedad. «Paritarias cero» es la consigna madre, aunque se llenen la boca con salarios que crecen, imaginen que protagonizaron el salvataje de 10 millones de seres humanos de la pobreza y juren que esta vez «va a ser distinto». Llevaron al límite lo que están haciendo desde el primer día: sostener un altísimo porcentaje del ajuste, en la tranferencia de recursos millonarios, del bolsillo obrero al capital concentrado.
Con esta paisaje ante sus ojos, hasta los gremios más dialoguistas empezaron a golpear la mesa. Ayer las negociaciones de Comercio, encendieron la mecha. A 1.200.000 trabajadores y trabajadoras, el Gobierno les dijo que «no hay plata», con la complicidad de los supermercadistas a los que el ministro de Economía, ya les pidió no tomen las listas de alimentos con aumentos.
El gremio había negociado en el degradado Ministerio de Trabajo, el 1,9% para abril; 1,8% en mayo y 1,7 en junio, con el agregado de sumas fijas por un total de 115 mil pesos en tres cuotas. Todo voló por el aire porque la Casa Rosada calificó como inflacionaria a esa negociación. No obstante y esa es la noticia que hay que atender, sindicalistas y empresarios quieren pagarlo, porque entienden que es la única posibilidad de sostener la paz social en el rubro.

Toto decretó por segunda vez la quiera de un Gobierno liberal, cuando golpeó las puertas del Fondo Monetario Internacional; pero ahora nos cuenta entre líneas, que los 20 mil millones de dólares no alcanzan para nada y sueñan con el milagro de establecer en la Argentina un protectorado del lavado de dinero y evasión (Editorial de Gustavo Campana, en LA MAÑANA de VICTOR HUGO MORALES por AM750 – Miércoles 7 de mayo de 2025).

https://www.facebook.com/photo?fbid=10227953024826754&set=a.1199786830597