La Canasta Básica Total, cada vez más lejos de millones de pobres

Las cifras del INDEC, a veces encuentran caminos alternativos para desmentir el relato de Milei y el silencio de Lavagna. Mientras dibujaban el 1,9% de inflación para agosto, porque dos hubiera significado un costo mediático y político demasiado alto; el Instituto reveló que el mes pasado, una familia tipo de cuatro personas (dos adultos y dos menores), necesitó para no ser pobre 1.160.780 pesos.
Esa cartel solo habla de la Canasta Básica Total, la que mide exclusivamente los bienes y servicios esenciales para sobrevivir (indumentaria, transporte, salud y educación); pero no tiene en cuenta por ejemplo el alquiler. Si sumanos el costo del techo, para no ser pobre y además no vivir en situación de calle en la Argentina de Milei, hacen falta más o menos, dos millones de pesos.

Por lo tanto, si el Salario Mínimo está en 322 mil mangos, para comer, vestirse, pagar los servicios y el alquiler, una familia de cuatro integrantes necesita poco más de seis salarios mínimos para no ser pobre. Según el INDEC, en la mayoría de los hogares vulnerables, ingresan dos salarios mínimos. Entonces todavía me faltan cuatro…
Pero achiquemos el peso de la crisis, solo al valor de la Canasta Básica Total. El mismísimo INDEC me dice que aumentó en el último año, casi un 24%, por lo tanto, creció cerca de 290 mil pesos en los últimos 12 meses.
Con los números que brinda el aparato del Estado que conduce el conservador, que a pesar de todo se sigue autopercibiendo libertario, la conclusión es que 12 millones de seres humanos sacados de la pobreza, experimentaron en un contexto de «paritarias pisadas», un aumento salarial del 24% entre agosto 2024 y agosto 2025. Optemos por reirnos sobre el discurso infantil con el que nos manejan a control remoto, porque para llorar, hace rato que nos quedamos sin lágrimas.
Son números, por lo tanto la versión matemática de la realidad es indiscutible.

El INDEC agregó que la Canasta Básica Alimentaria, solo la comida para que sobreviva el grupo familiar tipo, armada con los kilocalorías y proteínas indispensables; precisó más de 520 mil pesos el mes pasado. O sea que el costo de solo morfar, creció un 23,5% interanual y casi un 16% en lo que va del 25.
Perdón Javo, pero las cuentas no solo no me dan una mano para creerte lo de los 12 millones de seres humanos a los que convertiste en pichones de clase media. Al revés, me dicen que aumentó la pobreza de manera escandalosa.

Mirá como será la «mishiadura», que los alimentos por falta de demanda, aumenataron sus precios 10 puntos menos que la inflación en los últimos 12 meses. Y aún así, las ventas minoristas de las pymes según CAME, retrocedieron 2,6% interanual en agosto, cayendo por cuarto mes consecutivo. Pero el informe agrega, que la demanda muestra un aumento de la dependencia del financiamiento para concretar las compras. A la baja de las compras, hay que agregar la deuda externa familiar vía tarjetas de crédito.
Durante agosto, el dólar subió 15%, pero la depresión del consumo generó que ese aumento, no pudieran traslardo a precios, fabricantes y comerciantes. El 1,9% fue producto de la dureza con la que los neoliberales-comunistas intervinieron la economía, para garantizar a través de la escasez de pesos en circulación, que no se iba a superar el dato de julio.

La mentira invita a rebelión, mientras la verdad espera ocupar su trono de la mano de su gran aliada, la realidad. Pero aún no pudimos acortar la distancia abismal que hay entre el ridículo guión ficcional que habla de 12 millones de pobres menos y la fábrica de marginalidad que trabaja a tres turnos los 365 días del año, a cargo de los hermanitos y la banda de chorros reincidentes que lidera Caputo.

Editorial de Gustavo Campana, en LA MAÑANA de VICTOR HUGO MORALES por AM750 – Jueves 11 de septiembre de 2025