Hace un mes comenzó el fuego: Milei llegó 45 mil hectáreas después…

Que raro, esta mañana nadie tuvo la necesidad de decir nada. A ninguno de los medios que suelen tener una cómoda convivencia con el oficialismo, se le ocurrió que era necesario utilizar algún adjetivo. Con títulos secos y formales, le bajaron la persiana al debate y guardaron en un lugar seguro, la repetida insensibilidad libertaria. Frente a desastres que afectan a la naturaleza y a seres humanos, parece que la escuela austríaca no recomienda nada y que tampoco escribió al respecto, el bueno de Jesús Huerta de Soto.

Clarín entendió que iba a colaborar mejor con su silencio y el tema directamente no está en tapa. La Nación dijo cortito y al pie, «Decretan la emergencia por el fuego en la Patagonia». Crónica sugiere que se hizo presente la solidaridad capitalista, cuando plantea, «Ayuda del Gobierno a las provincias afectadas».
Diario Popular, habla de la firmeza de Milei frente a estos casos y sentencia, «El Gobierno declara por DNU la emergencia por los incendios en las provincias patagónicas». En la misma línea discursiva, BAE aporta que «Por DNU declaran la emergencia ígnea y refuerzan la asistencia». Y El Cronista cierra este concierto de «maldad insolente», con «Fondos extraordinarios: Decretan la emergencia por incendios patagónicos».

Olvidaron prolijamente, que Milei llegó 45 mil hectáreas después y que lo único que había hecho hasta ayer, fue una foto armada con Inteligencia Artificial, estrechando la mano de un bombero en un bosque que no visitó jamás. Después de firmar el DNU, cerró su complicidad con las llamas, con un cínico documento que habla de un imaginario «Operativo Federal del Gobierno Nacional en la Patagonia: Histórica lucha contra el fuego».

Esta mañana, los medios que hablan desde el relato del «poder real», no recordaron que hasta ayer, solo se conocía del Estado supuestamente argentino, las fascistas declaraciones de Bullrich y Monteoliva, acusando por los incendios a los mapuches y reflotado el fantasma de la RAM.
El decreto que apareció ayer, era necesario y urgente hace 25 días; porque desde el 5 de enero, la Patagonia espera aviones hidrantes, bomberos no precarizados y presupuesto para frenar el fuego.

Para maquillar la lejanía de Milei con la realidad, los medios hablan de un Gobierno que reaccionó y ese no es el verbo adecuado, porque reaccionar es otra cosa; es tramitar a través de una decisión sanadora un acto reflejo compatible con el cargo presidencial.
Y Milei se despertó 45 mil hectáreas después, porque para él, «donde hay una necesidad, NO hay un derecho».

En la previa del debate de la reforma laboral, no es conveniente pelearse con gobernadores y mucho menos que la emergencia salga vía Congreso en extraordinarias, porque en el debate el rédito político se lo iba a llevar cualquiera, menos el oficialismo.
Entonces, primero la indiferencia de la Casa Rosada ante la pérdida de naturaleza y casas de los pobladores abandonados por el presidente y ahora la especulación política más baja.

No olvidar. Los que firmaron el DNU, son los mismos que recortaron un 78% los fondos para combatir incendios forestales en Argentina y desactivaron el Comando Unificado de la Patagonia para el combate de incendios.
Aparecieron 45 mil hectáreas después, acusaron a los mapuches, armaron una foto con IA y en su máximo pico de crueldad, bautizó a su ausencia como una “histórica lucha contra el fuego». Total normalidad.