KILOMETRO 0 17 de septiembre de 2024 (AM750). La lista de unidad que presentaron los clubes para renovar autoridades en el fútbol argentino, liderada por Chiqui Tapia y Juan Román Riquelme, es un bloque opositor a las sociedades anónimas que banca la dupla Milei-Macri. En soledad y sin representación en el nuevo Comité Ejecutivo, se quedaron Talleres (Córdoba) y Estudiantes (La Plata); los que piden privatización total y sistema mixto, respectivamente.
La decisión política de los clubes, despertó el fantasma de la intervención de la AFA por parte del Poder Ejecutivo nacional; algo que está expresamente penado por el estatuto de FIFA, con la desafiliación de la liga. Ante el intento neoliberal de asaltar el edificio de la calle Viamonte, es oportuno recordar una vieja historia; fundamentalmente por los protagonistas.
Si los militares querían Mundial 78, tenían que normalizar la Asociación del Fútbol Argentino, había que terminar con las intervenciones del Poder Ejecutivo y votar un presidente, aunque sea para completar la escenografía. El estatuto de FIFA que prohibe intervenciones gubernamentales, sin embargo organizó en Argentina un torneo para que la dictadura tuviera su operación de prensa para enfrentar a la «campaña anti-argentina».
Desde el 1 de abril de 1976, la AFA estuvo manejada por su gerente, Ernesto Alfredo Wiedrich; hasta que en la Asamblea del 3 de mayo, presidida por Alberto J. Armando, Alfredo Francisco Cantilo (el candidato de la dictadura), se convirtió en el presidente de la AFA. De los 34 presentes, 32 lo apoyaron y un voto en blanco y uno anulado. para dibujar el discenso.
Cantilo, hincha de Vélez que había sido presidente del Colegio de Arbitros (1969-1971) en la gestión del interventor Oneto Gaona durante la Revolución Argentina, se convirtió en el presidente de la Asociación hasta el 6 de abril de 1979, cuando los clubes eligiero a Grondona. Cuenta la leyenda que Ignacio Ercoli presidente de Estudiantes (La Plata), era el candidato número uno de los clubes. Pero parece que no gozaba de la simpatía del contraalmirante Lacoste y entonces bajó su candidatura.
La relación que Cantilo fue tejiendo con Lacoste, lo acercó a Havelange y el brasileño premió esa amistad, nombrándolo miembro del Comité Disciplinario de la FIFA.
En la Argentina 2024 amenazan con la intervención, sabiendo que es imposible; pero los enemigos de las sociedades civiles sin fines de lucro, empujan para quedarse con una porción del fútbol argentino. Por las buenas o por las malas…

