El Fondo Monetario después de los 12 mil millones de dólares de abril, ahora con el Riesgo país en 716, aprobó otros 2 mil millones. Algo así como un premio al incumplimiento libertario de todas las metas prometidas, empezando por la acumulación de reservas para bancar la voracidad del capital. La corrida cambiaria que ayer plantó el «fuego amigo», después de regalarles las tasas de interés en pesos más locas del mundo, mostró todas las fragilidades de un plan de especulación financiera, cuando en la caja no queda una moneda.
No hay respuesta que alcance, salvo billetes, para la voracidad del capital concentrado que ayer paseó en andas al dólar por la City, para terminar el mes en 1380 pesos; luego de trepar 150 en julio, 80 en las últimas 48 horas y 55 ayer.
Porque para contener lejos del Palacio a la protesta social, el organismo internacional sabe que por ahora, a Milei le alcanza con palos, balas de goma y gas pimienta. Y para seguir mintiéndole a millones de desclazados, que ingenuamente esperan que el futuro les sonría, tienen medios y operadores dispuestos a todo. Pero los amigos, solo aceptan dólares para tranquilizarse un rato.
Los prestamistas de Trump, exijen más ajuste (como si quedara algo por achicar) y libertad total para el dólar, aunque la cotización del verde genere una devaluación que se traslade a precios y muestre la verdad sobre inflación y pobreza.
El cinismo del FMI habló en su documento, de una nueva fase del «programa de estabilización», cuando en realidad están colaborando una vez más en nuestra historia, para que los números de la Argentina se hundan más que Kamchatka. Georgieva firmó al pie de una falacia académica, que no puede avalar ni un alumno de primer año de un viejo colegio Comercial, que la economía argentina «ha continuado su expansión y la pobreza ha seguido disminuyendo». Aplaudió el regreso suicida a los mercados internacionales de capital «antes de lo previsto», para acumular más deuda externa impagable, cuando ya debemos cerca de 470 mil millones de dólares.
En el párrafo «Ordenes coloniales», el Fondo le habló a los legisladores que pretenden un miserable aumento para jubilados, justicia para discapacitados, presupuesto universitario y mantener de pie al Garrahan, que toda «iniciativa tributaria o de gasto, cuente con la financiación completa», o se olvide para siempre.
En síntesis, de los 2 mil millones que llegan, hoy mismo se fueron 801 en pago de los intereses trimestrales de este mismo crédito que nos otorgaron hace menos de cuatro meses y que nos están girando en cuotas y del concedido a Mauricio Macri en 2018.
Datos para jóvenes recien llegados y para veteranos amnésicos. En 69 años de relación con el Fondo, nunca nos recomendaron un plan de producción y desarrollo, para pagar viejas deudas y en el mismo gesto, crecer para no tomar nuevas. Y para los que ingenuamente se tranquilizaron ante la supuesta ayuda que ayer salvó a Caputo de no tener que ir a tomar sol a Río este fin de seman, hay que recordar que entre 2000 y 2001, el mismo FMI aplaudió Blindaje y Megacanje. Cuando esos salvavidas de plomo que sumaron al «debe» nacional más de 80 mil millones de dólares, solo sirvieron para comprar un poquito de tiempo, el Fondo le dijo a la Alianza «hasta acá llegamos» y el «que lindo que es dar buenas noticias», se transformó en corralito, saqueos, estado de sitio, muerte y helicóptero.
Editorial de Gustavo Campana, en LA MAÑANA de VICTOR HUGO MORALES por AM750 – Viernes 01 de agosto de 2025

