RADIO CADENA NACIONAL-Cacería neoliberal: Correo, jubilados, regreso al Fondo, rutas de Aerolíneas

Jueves 16 de febrero de 2017. La restauración conservadora acumula 14 meses de importaciones descontroladas, deuda externa alocada, pago a los buitres, fuga de capitales, festival de Lebacs, más fábricas y comercios cerrados, despidos-suspensiones-vacaciones anticipadas-retiros voluntarios, represión, demonización de la protesta social, decretos, vetos, persecución ideológica, presos políticos…

Jueves 16 de febrero de 2017. Ante cada pregunta fuera de libreto, el presidente se desnudaba un poco más y el Salón Blanco de la Rosada, era lo más parecido a un confesionario. En la conferencia de prensa, hablan por primera vez los periodistas que generalmente participan sin voz, de los inofensivos encuentros con el periodismo que organiza Cambiemos. Son los últimos tres de una larga lista, donde mandan los que siempre prometen preguntar sin lastimar; los herederos de “queremos preguntar”.

Y antes de interpelar al jefe de Estado, aprovechan la inédita ocasión para tirar diagnósticos precisos sobre el presente argentino: corrupción, caída del consumo, desocupación, pobreza… Presienten que sus preguntas serán ninguneadas y entonces, dejan constancia de lo que piensan ante temas que queman. Necesitan denunciar sin intermediarios y tienen una oportunidad irrepetible, en la caja de resonancia política más importante.

Jueves 16 de febrero de 2017. Macri quedó encerrado en su propio laberinto. Dos días antes empujó al jefe de Gabinete y al ministro de Comunicaciones, a dar explicaciones en su nombre. La autocondonación de la deuda del Correo Argentino (que involucra a sus dos hermanos y a sus tres hijos mayores), lo ubicó de los dos lados del mostrador y al oficialismo no le alcanzó con poner todo el peso político del escándalo, en los hombros de dos fusibles. Los funcionarios aseguraron que la palabra presidencial, no hacía falta. Gritaron que no había sido protagonista de esta historia y por lo tanto, que no tenía nada que decir.

Sin embargo, el escándalo obligó al presidente a salir a la cancha sin guión. En vivo lo cubrió un escudo imperfecto. La complicidad mediática, recién reaccionó en las tapas del día siguiente, pero a pesar del esfuerzo, el coro oficialista no pudo sacarlo del ojo de la tormenta.

El valor agregado de la cita con los periodistas, fue el nuevo índice de cálculo de la movilidad jubilatoria, recorte que también afectó a los beneficiarios de las asignaciones por Hijo y Embarazo y a las pensiones de los ex combatientes. En medio de un perdón de 70 mil millones de pesos a SOCMA, Cambiemos amagó con comerse un porcentaje de los aumentos, por orden del Fondo Monetario Internacional. El plan del FMI contempla un segundo paso, elevar a 65 años la edad jubilatoria para las mujeres.

Sobre el acuerdo “irrazonable y ruinoso”, que cuestionó la fiscal general Gabriela Boquin, Macri pidió olvidar y volver a empezar.
Con relación a los jubilados, señaló que fue un error.

El speech custodiado por Durán Barba, no alcanzó para suavizar datos tan ásperos. Cuando desde el sillón de Rivadavia, se busca mejorar la situación de una empresa familiar, con una quita del 98,82% y en la misma charla se trata la reducción del aumento jubilatorio; las excusas nacen con fallas de origen: “Volver a foja cero” (explicación muy similar, a aquella de fines de septiembre 2016: “A partir de aquí quiero ser evaluado como Presidente”) y “fue un error de cálculo que vamos a corregir” (pariente directa de “fue un error de carga”, palabras con las que minimizó en septiembre 2015, las millonarias irregularidades que aparecieron en la pauta publicitaria de la Ciudad de Buenos Aires).

La prensa hegemónica nunca entra al cementerio con los aliados coyunturales, los deja en la puerta. La causa Correo, más la polémica jubilados, marcó un punto de inflexión entre los principales pilares de papel que sustentan al gobierno y el macrismo más puro. Las redacciones piden ejecutantes de su partitura, muchísimo más afinados.

“Presidente, nada vuelve a foja cero”, firmó Jorge Lanata en Clarín del sábado 18 de febrero.
“Acá no sucedió nada, dijo el Presidente el jueves a la tarde, cuando anunció que el escándalo del Correo y el de los jubilados volvían a foja cero. Macri ve a veces la realidad como si sólo él jugara este partido: Presidente, también juegan las blancas.
Nada vuelve a foja cero porque ambos escándalos sucedieron, y tuvieron para el Gobierno un costo, se nieguen o no a verlo. Preverlo era su obligación. Ya les pasó demasiadas veces.
Es cándido que reconozcan el error y traten de taparlo con una frase de almanaque”.

Al día siguiente, Julio Black escribió “Macri al rescate de si mismo”: “En el grupo pequeño de funcionarios de máxima confianza que tienen como misión cuidar al Presidente -tarea en la que hubo estos días fisuras notorias- sobrevuela la idea de que a veces es difícil cuidar a Macri de sí mismo. Nadie lo dirá jamás en público. Pero la sola definición deja traslucir que algunas de las medidas de alto costo político tomadas en estos asuntos -y después anuladas para escapar de la tormenta-, tuvieron la impronta de la decisión personal del Presidente”.


Ese mismo domingo, bajo el título “Costos del siga, siga y rumores sobre Lousteau”, Ricardo Kirschbaum señaló que “El Correo fue una chapucería que para enderezarla no hay receta política posible, más cuando nadie paga por la equivocación, si es que la hubo. En este caso, sobre todo, un asunto en el que hay un clarísimo y contundente conflicto de intereses (una empresa de sus hermanos y de sus hijos e inicialmente de su padre) alguien aplicó el “siga, siga” en un trámite que se
acordó en junio. Es impensable que un asunto que lleva el sello Macri desde el comienzo hasta el final se haya tramitado sin conocimiento, al menos, de un nivel jerárquico cercano al Presidente.
Tanto revuelo hizo pasar con bajo perfil una reunión de Macri con el embajador en EE.UU., Martín Lousteau. Seguro que hablaron del diálogo con Trump y de la visita de Estado que realizará a la Casa Blanca. Pero la reunión en Olivos ocurrió cuando fuentes muy informadas consideran posible que Lousteau entre al gabinete, en busca de mayor eficiencia en la economía. O ¿solo es una fórmula para fortalecer a Cambiemos en la Capital y evitar un choque prematuro con Rodríguez Larreta?”.

En su nota más importante de tapa, La Nación del domingo 19 de febrero, titula “El Gobierno revisa la toma de decisiones tras la sucesión de errores: Los asesores de Macri admiten estar “desbordados” por la multiplicidad de tareas y evalúan cambiar algunos procedimientos internos y rever prioridades”.


En esa edición, Joaquín Morales Solá plantea en “Se agotó el margen”, que “Si el Gobierno insiste en conducir el Estado como lo hizo en las últimas semanas, corre el riesgo de perder las elecciones legislativas de octubre. No hay un sermón de Durán Barba capaz de neutralizar el efecto fulminante que tienen las decisiones equivocadas. Varias encuestadoras han advertido ya que el Presidente y su gobierno derrocharon una parte importante de la popularidad que habían conquistado en enero”.

Jorge Fontevechia, en la contratapa de Perfil del domingo 19, dice que “Macri podría terminar como el feo que sonríe frente al espejo. La actual fatiga en Cambiemos es un síntoma que algo indica. Alfonso Prat-Gay y Carlos Melconián (también Isela Constantini, de Aerolíneas) le tuvieron que renunciar a Quintana, que los ajustició en nombre de Macri.
El recurso de jugar al Presidente en cada crisis es limitado porque la credibilidad no es un saco sin fondo y porque el contexto económico no ayuda a fortalecerla”.

Noticias en primera plana, completa el juego de pinzas de la editorial: “Mauricio Macri: La obscenidad de ser dueño, juez y parte: El escándalo por la deuda del Correo Argentino es el último de una serie interminable de conflictos de intereses entre la familia Macri y el Estado. El lobby por la aerolínea Avianca y las incompatibilidades de los funcionarios”.

Jueves 16 de febrero de 2017. Mientras Macri brindaba conferencia de prensa intentando limpiar a su familia de negocios sucios, por otra puerta el gobierno le entregaba rutas de Aerolíneas a Avian (filial argentina de Avianca), por 15 años. Cuando se concretan nuevos negocios de la familia presidencial, chupando de la teta del Estado, Avianca aún debe explicaciones a la Justicia, sobre cómo compró MacAir a Socma, en marzo 2016. Porque posiblemente, Avianca sea Macri…

Llama poderosamente la atención que un hombre de confianza del presidente en Mac Air, encontrara tan rápido continuidad en la conducción de Avianca: su apoderado legal, Pablo Clusellas, actual Secretario Legal y Técnico de la Presidencia de la Nación. Clusellas monitorea toda la actividad normativa que pasa por el Ejecutivo, incluyendo aquella que afecta directamente a la aerolínea de bandera.
El presidente no escuchó el pedido de recusación que los gremios aeronáuticos presentaron contra el ministro Dietrich, para intentar frenar la entrega de rutas aéreas de aerolíneas a empresas low-cost relacionadas al presidente y a Mario Quintana. Tres días antes, la Agencia Nacional de Aviación Civil ya había aprobado todas las solicitudes y otorgado las 135 rutas por 15 años. Avianca y FlyBondi fueron las empresas más beneficiadas.

La ANAC está presidido por Juan Pedro Irigoin (proviene de la conducción de Diaverum, una de las empresas líderes mundiales en servicio de diálisis), hermano de Jorge Irigoin, presidente del Correo Argentino en la época de SOCMA y actual titular del Correo, con Macri presidente.
Fly Bondi es propiedad de Richard Guy Gluzman, socio de Mario Quintana, el actual Secretario de Coordinación Interministerial. Gluzman es el ex vicepresidente del fondo de inversión Pegasus fundado por Quintana y ambos son socios y/o miembros del directorio de cuatro empresas: GSF SA, Aroma Cafe SA, Entertainment SA y Enflex SA.

Esta historia comenzó con la inesperada cancelación del acuerdo de cooperación de Aerolíneas Argentina con la empresa Sol (enero 2016), que condujo a su quiebra y abrió todas las oportunidades para las aerolíneas emergentes. El segundo paso, fue que Quintana terminara con Isela Constantini al frente de Aerolíneas.

Posiblemente hayan sido las 72 horas, que mejor sintetizan la matriz ideológica y el manual de estilo de Cambiemos, a lo largo de los primeros 14 meses del tercer desembarco neoliberal en la Argentina. Por cada paso, una huella ideológica. En cada decisión, instrucciones para rebanar derechos.

Reino de la incompatibilidad: Cuando el poder económico gobierna sin filtros militares, ni políticos, camina todos los días esquivando los intereses cruzados de la “patria contratista”. Si los dueños de las licitaciones de los últimos 40 años, un buen día se empilchan de políticos y se quedan con la caja, sueñan estatizar sus deudas pasadas y armar nuevos negociados.
Ocultaron que el Banco Nación en tiempos de Carlos Melconian, también rechazó la propuesta de Macri para cerrar su obligación con el Estado en la causa Correo, como después lo hizo la fiscal Gabriela Boquin.

Persecución ideológica: Demonizar a Boquin, acusándola de ser una discípula de Alejandra Gils Carbó y de pertenecer a la logia kirchnerista de Justicia Legítima, fue el objetivo de funcionarios y medios. Plantear en cámara que la fiscal, busca operar en un año electoral, fue el eje del discurso.

Globos de ensayo: El mejor equipo de los últimos 50 años, se equivocó de nuevo, pero sigue caminando sin culpas de la mano del acierto-error. Intenta mostrarse falible, de carne y hueso, exento de soberbia…, cuando en realidad estira los límites de lo legal y lo legítimo, hasta chocar con una pared opositora. El resultado del costo-beneficio, servirá para recalcular el destino de la acción de gobierno.

Republicanismo de bajísima intensidad: Intentaron cambiar la fórmula del incremento bianual de la clase pasiva través de un decreto, que después de 9 años de aplicación de la Ley 26.417 (octubre 2008), descubrió que la norma había sido parida con errores. El de Macri, es el gobierno con mayor cantidad de decretos pensados para anular leyes viejas y de vetos para anular leyes nuevas.
El Ejecutivo buscó sin suerte, pasar por la lupa de la Auditoría General de la Nación, olvidando que el organismo audita a las órdenes del Congreso. Corregir un error político, con otro error político, solo ensancha el ridículo.

Regreso al Fondo: Archivar independencia económica y soberanía política, para recibir nuevamente las órdenes de achique y ajuste del FMI. La deuda externa como condicionante del sistema democrático y orden de embargo sobre dos o tres generaciones de argentinos. Insensibilidad: Con mucho ADN de la Alianza, garantizado entre otros funcionarios por la presencia en el gabinete de Cambiemos por la ex titular de Trabajo, Patricia Bullrich, el neoliberalismo volvió a hablar de descuento a los jubilados. Es una condición ineludible para la derecha, ser fuerte ante los débiles.

Los opo-oficialistas: El massismo y el Bloque Justicialista de Bossio, ya habían arreglado el voto para reformular con perfil empresario, la ley de ART. Pero estalló el dato del descuento jubilatorio y cuidaron las formas, cambiando el sí por abstención. Como siempre, jugaron a trabar la movida mientras en la práctica posibilitaron con su silencio, que el oficialismo tenga el camino despejado para continuar adelante.

Marketing puro: Durán Barba como titiritero de los peores momentos. Un guionista jaqueado por dos cuestiones de alta complejidad: construir guiones infalibles para defender lo indefendible y malos actores para defender la complejidad de la obra escrita por necesidad.

Tráfico de influencias: El Estado en manos de Macri, generó la quiera de Sol y sus rutas quedaron libres. El presidente “vendió” su compañía de jets privados a Avianca y luego la firma colombiana se queda con muchos de estos destinos. Paralelamente, Fly Bondi, propiedad del socio de Quintana, también es beneficiado con rutas aéreas argentinas.

Vencer la resistencia: Mientras crecían las polémicas, por Correo, jubilados y low-coast, se viralizó en las redes sociales un video en el que el ministro de Educación nacional, Esteban Bullrich compartía la técnica de Cambiemos para derrotar a los gremios docentes porteños en 2014: “¿Qué es lo que hacemos para vencer a la resistencia? Primero, lanzar muchas iniciativas al mismo tiempo porque el gremio focaliza. Entonces cuando el gremio focaliza, estoy develando la estrategia pero no importa porque es poco atacable igual, le abriste doce y las otras once avanzan. Cuando se dieron cuenta que alguna ya se implementó, van atrás de esa y avanzás con la que no habías avanzado”.

Días que fueron iguales y distintos, a todos los vividos desde el 10 de diciembre de 2015. El gobierno abrió la temporada de negocios a costa del Estado y el regreso sin escalas al Fondo. Los medios amigos, le piden prolijidad y le dan una última oportunidad. Cuidado, el neoliberalismo anda suelto…

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