Sin el préstamo prometido, volvió la fragilidad del plan de negocios

La fiesta de los mercados terminó sin previo aviso, de manera abrupta y violenta. El viernes y aún en un día «no laborable», las operaciones que no se tomaron el día libre, mostraron la bronca de la Bolsa y el aumento inesperado del Riesgo país. Los bancos que iban a poner 20 mil millones de dólares, prometieron solo 5 mil por falta de garantías, para que los libertarios solo paguen el vencimiento de deuda de enero. Entonces el «fuego amigo» volvió a la trinchera para disparar contra un plan de negocios, que otra vez desnudó su fragilidad real.
El capital que no tiene «ni patria, ni bandera», mucho menos sostiene gratis su fidelidad con un proyecto que solo le garantiza un saqueo cortoplacista, una transferencia de recursos con fecha de vencimiento.
La «deuda eterna», es el respirador que sostiene con vida a Milei-Caputo y ambos pensaron que entregando a la Argentina envuelta para regalo a Washington, la Casa Blanca los iba a financiar los próximos dos años. Cuando los verdes no bajan, el paisaje desolador de la economía real, la quiebra que muestran los números de carne y hueso, ocupan el lugar del relato fantasma del Gobierno.

Las importaciones de bienes de consumo rompieron el techo histórico y aumentaron su volumen casi un 60% este año, mientras los fabricantes locales aseguran que “revientan” stock para cubrir gastos corrientes. El desembarco masivo de productos importados de plataformas como Amazon y Shein, está reconfigurando con crueldad el mapa comercial de la Argentina. Mientras los consumidores celebran precios bajos y acceso a una oferta ilimitada, el comercio alertan que están sufriendo la peor crisis de rentabilidad de las últimas décadas. Sostienen que están en niveles de pandemia y que se acercan a los peores números de 2001.
Las importaciones de autos crecieron un 120% y Brasil y China siguen copando el mercado automotriz argentino; pero la alarma se encendió cuando se supo en las últimas horas, que la financiación de autos nuevos y usados cayó al mínimo del año en octubre.
La crisis también llegó a los tours de compras argentinos en Chile. Este fin de semana, 12.000 personas cruzaron la cordillera, pero destacan que bajó el nivel de compra comparado con 2024.

Lo poco que queda en pie del mercado interno, se está rompiendo por los altos niveles de incobrabilidad que presenta la cadena de pagos. En septiembre, los atrasos de la deuda familiar alcanzó un nuevo récord según el Banco Central: 9% en créditos personales y superior al 7% en tarjetas. Es el undécimo incremento consecutivo que registra la morosidad hogreña y está lejos de detenerse en los próximos meses.
El Central también avisó, que la deuda promedio por cliente, asciende a 5.600.000 pesos por cabeza, combinando compromisos con bancos, billeteras virtuales, tarjetas de consumo y cadenas comerciales. Esto representa un aumento del 75% interanual, porque en el 2024, el promedio era de 3.200.000.

Preocupa la inflación de noviembre, de la mano de los alimentos. El precio de la carne en Argentina aumentó un 15% en las últimas semanas, impulsado por la menor oferta de hacienda, ante una demanda externa en crecimiento.

Algunos datos de la recesión federal, registran problemas imposibles de resolver, tanto en la demanda comercial como en la producción. La Cámara de Comercio, Industria y Producción de La Pampa, señaló que en Santa Rosa no hay consumo por más que se bajen los precios y hayan regresado casi como último recurso los «Todo por 2 pesos». Achicaron la planta de personal, bajaron el margen de rentabilidad y no hay consumo.
Los productores de yerba mate de Misiones, alertaron que la desregulación total del área lleva a los pequeños y medianos productores a la quiebra. Están viviendo un regreso a los 90, cuando cosechaban a cambio de mercadería y combustible y si paralizan la producción, los industriales volverán a abastecerse de Brasil y Paraguay.

Frente a estos datos que florecieron en las últimas horas, para sumarse a los que este gobierno arrastra hace 22 meses, liderados por el cierre de casi 20 mil unidades productivas y más de 250 mil despidos, el presidente que recomendó a la población, «abrocharse los cinturones» porque se vienen más reformas, tendría que tomar hacer propia esa regla de seguridad, porque su economía está a punto de estrellarse contra la realidad.