Trump los necesita juntos para ajustar, desregular y reprimir

La gran preocupación del Tesoro de los Estados Unidos, pasa por la futura relación de Milei con los gobernadores. La Casa Blanca sabe que si no hay acuerdo de cogobierno entre la Nación y las provincias dialoguistas para desarrollar la segunda mitad del mandato, la crueldad del ajuste va perder contra la desesperación de millones de seres humanos. Trump le pide unidad a la derecha argentina, para profundizar el ajuste, para continuar la guerra contra los derechos laborales, para seguir tomando deuda externa, para ejecutar más privatizaciones y fundamentalmente, exige unidad política para enfrentar toda la represión que sea necesaria para seguir adelante.

Le piden al oficialismo, como si se tratara de la gran garantía que deben presentar para salir del Banco con la guita en el bolsillo, dos cosas que Milei no está en condiciones de ofrecer: ceder en la negociación y cambiar el rumbo de algunas políticas públicas, después de reconocer un largo listado de errores. Saben que esta es la parte más compleja de cualquier acuerdo con el libertario y que esto no se resuelve con asesores políticos, sino con una junta médica.
Conocen la responsabilidad del presidente en esta fractura y saben que no es muy cumplidor cuando tiene que pagar su parte para que la sociedad continúe. Reconocen que cuando Javo se siente vulnerable, entrega todo, salvo Konan y Karina, a cambio de seguir en la Casa Rosada; pero que cinco minutos después de arrancarle los votos necesarios a los jefes de provincia, se levanta y arranca otra vez el espiral de violencia por redes sociales y canales amigos.

Washington necesita que regrese ese pacto que le regaló a La Libertad Avanza durante un año y medio, todos los instrumentos que el libertario les pidió para destruir el Estado y generar una fragilidad económica con perfume 2001. Washington pide que le devuelvan los superpoderes al rockstar, para que la desregulación económica y la patria financiera, desangren a la Argentina y al mismo tiempo, le regalen todos sus tesoros a las corporaciones multinacionales.

Con esa finalidad, la zanahoria de un nuevo acuerdo se llama «aranceles cero» con Estados Unidos, para una larga lista de productos, a partir del año que viene. Milei les destrozó con importados las economías regionales y ahora los yanquis necesitan emparchar esas pérdidas millonarias. Están al tanto que muchas provincias argentinas, son casi chino-dependientes y que tienen que ahora alquilar a algunos gobernadores, para que sean aliados geopolíticos del imperio en decadencia, aún a riesgo de ser el blanco de todos los ataques del campo, la industria y el comercio del pago chico.

La Casa Blanca hizo números y aún con una muy buena elección de la ultra derecha, los números parlamentarios no van a cambiar tan fuerte, como para asegurar la aprobación cómoda de una reforma laboral tenebrosa. Necesitan que los gobernadores, vuelvan a ser los del DNU, la Ley Bases y el Pacto de Mayo. Necesitan que el presidente pierda el celular, para dejar de putearlos.
Ya lo dijo Donald: «Podríamos comprar un poco de carne de Argentina y eso bajaría los precios de la carne acá, porque todos los alimentos están bajando de precio, menos la carne». Lo más parecido al Pacto Roca-Runciman, 92 años después…