Después de intentar salvar a Macri, Trump va por el segundo fracaso

Hace una década que el «poder real» argentino, no encuentra los mejores interlocutores para ser gobierno; dos cosas que aunque parezcan lo mismo, son muy distintas. La fuerza como el derecho de las bestias, solo dura un ratito mandando en democracia.
La crueldad con la que ejecutan el saqueo, siempre deja heridas tan profundas en millones de seres humanos, que su paso por la Casa Rosada nos parece eterno. Sin embargo, son experiencias de corto plazo y aunque parezca lo contrario, son planes de robo eficaces, pero no son modelos resistentes para un proyecto geopolítico.
No se puede hambrear todo el tiempo, no se puede reprimir jubilados todos los miércoles, no se puede endeudar cada seis meses a un país que no resiste más créditos impagables. Cuando toda esa violencia empieza a perder efecto, el neoliberalismo es un veneno vencido.

Dos personajes de bajísima estatura política, fue todo lo que pudo conseguir el establishment entre 2015 y 2023. En el primer caso, el hombre elegido no les sirvió para otros cuatro años de afano y el segundo, está haciendo todo lo posible para pedierle trabajo a Eurnekián dentro de dos años. Necesitan un administrador de la crueldad, un cínico un poco menos explícito, un tipo que con acento campechano diga, «síganme que no los voy a desfraudar» y después te meta de prepo en la cama de las «relaciones carnales»; uno que prometa «salariazo» y «revolución productiva», mientras congela una década las paritarias y mata a la industria nacional o uno que se anime a gritar que «estamos mal pero vamos bien» y logre la reelección cuando la desocupación rozaba el 19%.

El manual de estilo del mafioso, no sirve para ser presidente; por eso para el capital, ser jefe de Estado es un «puesto menor». Porque desde un despacho privado, la violencia se puede ejercer casi sin límite por toda la eternidad y aunque parezca mentira, el sistema tiene anticuerpos que se activa, aunque están malheridos. La democracia funciona, cuando parece muerta.

Trump no eligió a estos dos socios que lo averguenzan para desembarcar en la Argentina. No le sirvieron, ni le sirven y encima ya le generaron dos grandes problemas. Primero Donald le ordenó al Fondo Monetario, un crédito de 54 mil millones de dólares para intentar salvar a un Tano en retirada, que poco después, lo terminó arrastrando al yanqui a una derrota en primera vuelta, después de primer mandato.
Y ahora tiene la misión de salvar a otra amenaza de fracaso, que como muestra gratis ya le trajo un gran dolor de cabeza con sus productores sojeros; justo en un lugar de la economía de Estados Unidos, donde anida un gran porcentaje del voto que lo acompañó buscando proteccionismo.
No es un negocio muy redituable que digamos, invertir miles de millones de dólares en perdedores, porque aunque simulen lo contrario son un problema par la estrategia yanqui de expandir sus tentáculos por América latina. No le sirven para detenera a China.

Por ahora, al libertario le regalaron una foto en un pasillo de la ONU, una promesa de salvataje si el resultado de las próximas elecciones lo permite y le ordenaron dos cosas: cortala con retenciones 0 y dejate ayudar por todas las provincias que hicieron demasiado por vos, a cambio de traicionar a sus pueblos.
Después de manejar encuestas poco optimistas y luego de la crisis de los farmers por la soja argentina, EE.UU. modificó algunos detalles. Peter Lamelas, llegará a Buenos Aires después de octubre y con el resultado puesto. Al virrey bocón, en la Casa Blanca lo ven en tan pianta votos como Braden en el 46 y le ordenaron no tomar el avión hasta después de las elecciones.

Este «segundo mandato» de Trump en Argentina, viene más complicado que el primero. En 2018, gobernó apenas un año a través del crédito más importante que alguna vez el Fondo Monetario le regaló a alguna colonia amiga. Y ahora mediante un swap del Tesoro, con más gusto a operación de relaciones públicas que a salvataje económico; posiblemente la experiencia sea mucho más corta.
Ya lo dijo el presidente de la madre patria, se conoce con apenas una mirada al tipo con el que tenemos que hacer negocios y resulta que cuando la delegación argentina creía que hablaba del mejor alumno de la ridícula escuela austríaca, el presidente de la corbata roja se estaba refiendo al metalúrgico de San Pablo…

Editorial de Gustavo Campana, en LA MAÑANA de VICTOR HUGO MORALES por AM750 – Lunes 29 de septiembre de 2025

https://radiocut.fm/radiostation/am750/listen/2025/09/29/11/00/00