Solo para llegar a octubre y aún sin que esa meta signifique victoria electoral para el oficialismo, los genios de la «contabilidad creativa» congelaron lo que queda de la economía real y el país está a centímetros de la hipotermia. A puro «intervencionismo libertario», con aumentos ridículos de tasas de interés y elevación histórica de los encajes, el gobierno logró una estabilidad cambiaria a punta de pistola. Pero al mismo tiempo, dejó sin posibilidad de financiación a los sectores que ofrecen trabajo de «carne y hueso».
Les preocupa a los expertos en subdesarrollo, esos que se preparan para fracasar por segunda vez en menos de una década, que el Riesgo País se pare inoportunamente en 800 puntos y amenace con un crecimiento sostenido. La medición del Morgan amenaza con bajarle la persiana definitivamente, a cualquier sueño de crédito externo con el que todas las noches se acuestan los mesadineristas del Palacio de Hacienda.
Pero la suma de los pequeños detalles que quedaron a la intemperie, van a hacer la diferencia. La inflación de agosto será superior al 2%, mientras trascendió que la pobreza sería nueve puntos más alta y se ubicaría en alrededor del 43%, de ser medida mediante la canasta que el INDEC promete liberar después de las elecciones.
En materia política, posiblemente se sumarán más disgustos para el que hace casi dos meses se quedó sin superpoderes. El Congreso posiblemente logre las voluntades necesarias para reducir el poder de fuego de los futuros DNU y tratará de juntar musculatura, para interpelar a Karina y a Spagnuolo.
Y después de los audios, esta semana parece que se vienen los videos. Nadie confirma que se vea al presidente de la Nación en Nordelta, visitando a los hermanitos de la Suizo Argentina; pero el dato figura en el libro de registros del country.
El gobierno que se quedó sin mercado, también pierde elecciones en las urnas y en el Congreso y no puede hacer campaña ni en una cajita de música.
Si los sobrevientes del plan de primarización de la economía, son agroindustria, minería y especulación financiera; reina el país inviable que a paso acelerado va camino a la imagen del cuadro de Ernesto De la Cárcova. Una obra de arte de 1894, como «Sin pan y sin trabajo», significa regresar en el siglo XXI, a los parámetros económicos de la Argentina preindustrial. La apuesta colonial que implica dejar el futuro en manos del extractivismo y paralelamente, impedir el desarrollo de las industrias intensivas que ya dejaron en la calle a 40 mil trabajadores (más del 30% textiles), implica sentar al país económico en la silla eléctrica por cuarta vez en 49 años.
Es demasiado simple. Decidieron atacar a la industria, que significa el 20% del Producto Bruto Interno y bancar al agro, el petróleo y la minería, que apenas representan el 5%. La bomba neutrónica económica, opera al revés de la que promete matar hombres y mujeres y reducir al mínimo el ataque a las estructuras. La explosión neoliberal se lleva las fábricas y quedan sin destino los seres humanos.
Los números de los tres sectores que mayor empleo generan en nuestro país, explican la destrucción planificada de 120.000 puestos de trabajo registrados solo el año pasado y el riesgo al que quedaron expuestos gracias a Caputo, los otros rubros de la economía real.
El INDEC sentenció que la producción manufacturera retrocedió poco más de un alarmante 13% en la Argentina de Milei, jaqueda por la caída del consumo interno, importados y tipo de cambio poco competitivo. Esperando los datos oficiales que hablarán de un séptimo mes en baja del mundo fabril, estiman por ejemplo que el sector automotor se contrajo un 10% en julio y que la capacidad instalada desenchufada, es del 40% de las máquinas.
La construcción cayó casi el 16% con relación a 2023, porque decicieron la paralización de obras públicas, generando miles de despidos y un descenso en la venta de asfalto, hierro y cemento con cifras de pandemia.
El comercio mayorista y la actividad minorista, perdieron cerca de un 10% en los últimos 18 meses, producto de la «jibarización» del poder adquisitivo de las familias asalariadas.
Mañana Día de la Industria, como en cada 2 de septiembre neoliberal, volveremos a brindar por el primer contrabando «Made in Argentina», para celebrar que muchas cosas regresaron a ese inolvidable 1587.
Mañana la UIA levantará la copa de champagne, fingiendo que celebra la primera exportación de nuestra historia, pero saben mejor que nadie que debajo de telas y harinas, salieron para Brasil barras de plata de Potosí. El Mauricio Macri del siglo XVI, fue el obispo fray Francisco de Vitoria desde Santiago del Estero. El religioso que olvidó el «no robarás», no contrabandeó autopartes a Uruguay vía Sevel, solo porque faltaban tres siglos para la invención del automóvil…
Editorial de Gustavo Campana, en LA MAÑANA de VICTOR HUGO MORALES por AM750 – Lunes 01 de septiembre de 2025
https://radiocut.fm/radiostation/am750/listen/2025/09/01/11/02/00

