Extraño silencio de los guapos que paran en las esquinas de las redes

Extraño silencio presidencial en las redes. Un personaje con incontinencia tuitera, que entre miles de mensajes incompatibles con su rol, fue capaz de tirar misiles contra un niño autista de 12 años; de insultar centenares de veces a la oposición; de denigrar a todo el Parlamento; de bancar mensajes racistas, homofóbicos y misógenos o de auspiciar una criptoestafa; es muy raro que por estas horas no tenga nada para decir.
Un Milei en modo Mute, tan peculiar como el que el viernes encontró el control remoto y en la Bolsa de Comercio de Rosario.
Nada para decir de allanamientos, un prófugo y un detenido. ¿Quién no tiene una máquina de contar billetes en su casa o se escapa con 250 mil dólares dejando la caja fuerte abierta?

Están inesperadamente contra las cuerdas y contragolpean para contener el nivel de daño de sus enemigos. Dependen de hasta donde está dispuesta la Justicia, a terminar con cleptómanos con depacho en la Rosda.
Karina eligió para mostrarse en público, un encuentro con fiscales libertarios e inoportunamente, como síntesis del encuentro «que no nos roben más».
Caputo fue «Las tres anclas», el ciclo que el Ministerio de Economía hace en Carajo, para colaborar en una frase construida por uno de los conductores: «Sin contar a los kukas, hay 1.250.000 discapacitados».
El viernes Adorni apagó las cámaras de su streamig. Parece que esta vez no hay enojo republicano en Bullrich, después de repetir millones de veces, que «El que las hace las paga» y quizás porque Seguridad le anda comprando camiones de psicotrópicos a la Suizo.
Un rarísimo Espert con la boca cerrada, después de prometer «Carcel o bala» para los delincuentes, está sufriendo las consecuencias de haberle presentado al presidente hace unos años, a un tal Diego Spagnuolo.
Mientras tanto, los ejércitos de trolls, el que responde al vocero presidencial y el de «Las Fuerzas del Cielo», están guardados en «cuarteles de invierno» rumeando su interna.
El único que habló fue Francos. Primero con aquello de «no meto las manos en el fuego por nadie» y luego que Karina le pidiera amablemente, que corrija semejante desamparo político, declaró que los hermanitos «son intachables» y que seguramente Javier no tenía nada ver con esto, porque no le gusta la plata…

Para colmo de males, Villarruel se subió a un avión para visitar Comodoro Rivadavia y Chubut y enrostrarle a los Milei, que ella puede caminar el país. Se la ve más cercana a la diputada Pagano, la que ahora dejó de ser institucionalmente oficialista y tiene en sus manos la llave de la Comisión de Juicio Político.
Cerremos por un instante, la interna de la derecha a cielo abierto, que alguien está resolviendo a carpetazo limpio, para sumar algunos datos económicos a la tragedia.
Por necesidad, el oficialismo transformó a la campaña electoral en la escoba que guarda toda la basura debajo de la alfombra. Gobierno y oposición, saben al día siguiente se abrirá un panorama sombrío, sin importar el resultado. Triunfo o derrota, solo puede cambiar la profundidad de la crueldad de las medidas, pero nunca el objetivo.
Los más optimistas esperan devaluación, más inflación, caída del consumo y de la producción, a partir de noviembre. Hay que sumar la posibilidad de una reestructuración de la deuda en 2026, porque los números a los que se comprometió Caputo con el Fondo, son suicidas y el préstamo que soñaron del Tesoro de los Estados Unidos, no aparece en la agenda de Trump.
¿Nueva banda de flotación con techo de 2000 pesos? Es muy posible.

Por un lado, la verdad inoportuna sobre coimas promete involucrar a otros dos ministros, con mas audios y videos. Por otro, la crónica de una muerte anunciada de un plan neoliberal.
Frente a esta mezcla mortífera, creo que hay que recuperar el noble planteo que decía, «hay que darles tiempo»; frase que cada vez se la escucha menos. Entonces, abriendo una nueva oportunidad, decir que
tienen cinco minutos para pedir perdón, cambiar el rumbo económico (industria por importado y producción por especulación financiera), dejar de apalear jubilados, basta de ofender discapacitados, que aparezcan los remedios oncológicos, renuncien a ser mucamos de Washington y centenares de etcéteras.
Pero el presidente seguirá parado en la hoguera, sin sentir el fuego y como le declaró en off a Majul, «no dudo en echar a cualquiera que pudiera estar en algo raro, con una única excepción: mi hermana Karina». Fin.

Editorial de Gustavo Campana, en LA MAÑANA de VICTOR HUGO MORALES por AM750 – Lunes 25 de agosto de 2025