La agenda periodística del «poder real» de este miércoles 13 de agosto de 2025, guardó toda la mugre debajo de la alfombra en tapa, fingiendo preocupación por los muertos del fentanilo y el crimen de Coghlan. Rematan con la baja del soterramiento del Sarmiento, un garrochista sueco que saltó 6,29 y una azafata que intentó contrabandear celulares y joyas.
Después trabajan la reunión de anoche en Olivos, con el presidente al frente de negociaciones urgentes para evitar otra dura derrota legislativa y registran a «Bertie» Benegas Lynch, contando que diputados de las bancadas dialoguistas, estuvieron dispuestos a cambiar su voto por un lugar en las listas de La Libertad Avanza.
Cuentan que se despertó el caso $LIBRA, con la oposición destrabando la comisión investigadora en el Congreso y con la Justicia investigando en Tribunales, que 10 días antes del lanzamiento de la «criptoestafa», Novelli y Terrones Godoy, recibiron casi 700 mil dólares; posiblemente para el pago de coimas a funcionarios…
Aparece Sturzenegger, contando que Milei «gemía» mientras escuchaba el plan de desregulación que le presentó después que ganara las elecciones de 2023 y un Caputo muy preocupado porque no tiene 15 billones de pesos, para bancar hoy los vencimientos de corto plazo.
Y por encima de su necesidad de silenciar la realidad, no pueden ocultar que el último informe de Miguel Angel Broda, proyectó más inflación y menos actividad económica para el futuro inmediato; que la flaca demanda de juguetes, no respeta al «Día del Niño» y que las ventas en hipermercados volvieron a caer hasta 5%.
Dicen los títulos perdidos, que los petroleros de Vaca Muerta volverían al paro, ante el silencio empresario por la pérdida de 3.200 puestos de trabajo en Vaca Muerta y que los obreros de Petroquímica Río Tercero, denunciaron «vaciamiento y posible cierre» de la empresa, después de 100 despidos.
Un listado interminable de derrotas políticas y económicas de un gobierno que está en plena cosecha de su siembra, olvidó prolijamente agregar uno de los datos que más le duelen a los nietos de Videla y Martínez de Hoz. Sin embargo y pese a la superpoblación de apologistas y negocionistas de la última dictadura en la Rosada y en el Parlamento, «Memoria, verdad y justicia» avanzan de la mano del verdadero «Nunca más».
Aunque los medios del establishment, le bajen la persiana a la verdad, invisibilizando una página de la realidad para simular su muerte, el Tribunal Oral Federal 1 de San Martín condenó ayer a dos ex militares y a un ex comisario bonaerense, por crímenes de lesa humanidad en Campo de Mayo. Fueron castigadas por las leyes de un país que a veces parece no tenerlas, violaciones a los derechos humanos investigadas en la causa «Area 400»; la jurisdicción militar que tenía bajo su control los centros clandestinos de detención en Zárate, Campana y Escobar.
El juez Daniel Gutiérrez y las juezas Morgese Martín y Silvina Mayorga, encontraron culpable a Pacífico Britos (jefe de Personal de la plana mayor del Area 400), a Carlos Caimi (titular de la Comisaría de Villa Ballester) y a Horacio Sánchez (jefe de la Compañía Destino de la Escuela para Apoyo para el Combate “General Lemos”, que funcionaba en Campo de Mayo).
Prisión perpetua para Britos, como coautor de allanamientos ilegales, privación ilegal de la libertad e imposición de tormentos cometidos contra 13 personas y 11 hechos de homicidio. Esta fue su segunda condena a perpetua, la primera fue en 2022 por la megacausa Campo de Mayo.
Cinco años y seis meses de prisión para Caimi, como partícipe primario del secuestro y los tormentos sufridos por una mujer en mayo de 1976 en la comisaría de Villa Ballester.
Esta fue su tercera condena. En 2012, recibió 12 años de prisión y en 2022, cuatro años por crímenes cometidos en el centro clandestino de detención que funcionó en esa comisaría.
Sánchez recibió siete años de prisión como coautor de la privación ilegal de la libertad y los tormentos de un soldado conscripto que prestaba servicios en la Compañía que él tenía a cargo.
En esta batalla inconclusa entre ellos y nosotros, el enemigo padece algo similiar a lo que sufre el pueblo con algunas utopías. Cuando creen que la victoria está cerca (Obediencia debida, Punto final, Indulto, «El curro de los derechos humanos», 2×1, «No fueron 30 mil» y las visitas libertarias a Astiz y compañía, prometiendo domiciliarias), el horizonte se aleja.
La diferencia entre los dos sueños, es la misma distancia que existe entre la vida y la muerte; es la inmensidad que separa a la dignidad de la vergüenza.
Editorial de Gustavo Campana, en LA MAÑANA de VICTOR HUGO MORALES por AM750 – Miércoles 13 de agosto de 2025

