La suba del dólar ya se trasladó a los precios minoristas y se estima que ya empuja al índice de inflación de por lo menos, los próximos dos meses. Los productos que tienen precio internacional, desde la carne y la soja, hasta el petróleo y las naftas, salieron eyectados.
La respuesta automática de los monopolios que manejan la mesa familiar de los argentinos, comprobó para los negacionistas económicos, que el jueves pasado el «fuego amigo» generó una corrida cambiaria de carne y hueso. Mientras tanto, la Casa Rosada jura en todos los medios de comunicación del «poder real», que apenas se trató de un día con mucho oleaje, en el mar donde el verde supuestamente flota…
A pesar del relato ridículo de los operadores oficialistas, las nuevas listas tocaron el timbre de los supermercados durante el fin de semana y salvo un aumento rápido y furioso de las importaciones; los mesadineristas no tienen otra herramienta para congelar este acto reflejo del capital. Pero en este aspecto, el oficialismo tiene otro gran problema: el impacto del dólar en el «made in China», también complica a los asesinos de la industria nacional.
A principios de abril, el dólar no llegaba 1.100 pesos y ahora está a casi 300 mangos más. Ningún industrial, ningún comerciante está dispuesto a seguir absorbiendo la diferencia en sus propios precios. En otras oportunidades, por ejemplo con las prepagas, el gobierno recorrió dos caminos para apagar los incendios: llamadas de Caputo uno por uno o escrache público en las redes. Negociación o miedo, son los opciones que vuelven a poner en práctica funcionarios neoliberales y trolls que son mucho más fascistas que libertarios.
Las grandes bocas de expendio del conurbano, dieron aviso a la Secretaría de Comercio bonaerense, que dirige Esteban Marzorati. Muchas optaron por tomar el techo de estos aumentos (entre el 7 y el 9%) y otros negociaron con los fabricantes, no pasar el 5%.
Las listas de las marcas, que en breve serán consideradas por el gobierno, como «golpistas» o «degeradas comerciales», la encabezan Hellmann’s, Knorr, Dove, Axe, Lux, Comfort, Terrabusi, Oreo, Milka, Tita, Rhodesia, Beldent, Tang, Clight, Plusbelle, Zorro, Federal, Okebón, OFF!, Fuyi, Raid, Glade, Lysoform, Mr. Músculo, Blem, Pampers, Allways y Gillette.
También se notaron subas en los dos grandes fabricantes de bebidas y en los importados que son adquiridos en forma directa por las grandes cadenas de supermercados.
El especulador nacional opera con el almanaque en la mano y no se va a perder la posibilidad de apretar un poquito más a sus clientes, justo en período de cobro de salarios.
Ahora el gobierno apuesta a que el derrumbe estrepitoso de las ventas, limite el envión y nadie pueda desnudar a su costo de vida mal medido. Toto necesita más pobreza, para anclar los precios por falta de consumo.
Esta herramienta que rebalza crueldad de máxima pureza, de paso comprueba otra de las grandes mentiras libertarias. ¿Imaginan que hubiese sucedido si Milei-Caputo sacaban de la pobreza a 11 millones de personas? ¿Qué impacto inflacionario habría provocado el consumo de alimentos, limpieza e higiene personal, de los cada vez más invisibles ex pobres del neoliberalismo?
Los productores de insumos para la industria, como chapa y cartón, aumentaron sus precios. El dato impacta en los costos de producción de las fábricas de artículos de consumo masivo: alimentos, limpieza y tocador.
Al panorama económico, hay que sumar el inmediato correlato político de esta derrota libertaria en las góndolas. Saben que no hay forma de alejar esta crisis social que se está cocinando a fuego lento, de las elecciones de septiembre en la provincia de Buenos Aires y octubre en todo el país. En ese momento, denunciarán en conferencia de prensa el complot que armaron Villarruel, los kukas, Wanda Nara, la China Suárez, Iccardi, Pampita, Vicuña y la estrella culona que según la SIDE, conspira en medio del mar cada vez que las cámaras del CONICET la enfocan. Es roja…
Editorial de Gustavo Campana, en LA MAÑANA de VICTOR HUGO MORALES por AM750 – Lunes 04 de agosto de 2025

