En los últimos 49 años, el dólar barato fue una táctica de distracción muy efectiva del neoliberalismo argentino. Opera solo en el bolsillo del sector que tiene acceso al verde, pero por un rato construye un espejismo que desclaza al resto. Los que hoy tienen a Washington en su billetera, aparecen en la tele viviendo una vida loca, pero cuando los cuotas los agarren del cogote, van a estar fuera de cuadro. Cuando son noticia, cuando los entrevistan en Ezeiza primero y en Miami después, los que se quedaron en la Argentina que padecen, creen ingenuamente que en la segunda parte del reparto de alegría, sin dudas les va a tocar a ellos.
Los privilegiados, los ganadores del sistema, están en la tribuna y son hinchas de Boca como los miran el partido a mikles de kilómetros de distancia. Gritaron el 2-0 en Estados Unidos, con la misma fuerza que el pobrerío en Rafael Castillo, en Laferrere o en Bunge…, pero aunque las apariencias muestren otra cosa, no están jugando el mismo partido. Terminaron los 90 minutos, Fideo y Otamendi empataron la ilusión. Los turistas están en la playa y vos cargando la sube con dolor.
Desde la «plata dulce» de la dictadura, con la tablita que Ricardo Arriazu diseñó para Martínez de Hoz, hasta la convertibilidad menemista de la mano de Cavallo; el dolar subsidiado por la derecha, siempre sirvió para adormecer un rato largo a la clase media.
Mientras los nuevos ricos salían a ejecutar el «Deme 2» y conocían el mundo; los militares reinaban con terrorismo de Estado y el neoliberalismo saqueaba el país tomando deuda, invitaba a la fuga de capitales, mataba a la industria nacional y generaba niveles de desocupación históricos.
En el presente, Milei auspicia la salida de divisas a través del dólar barato. Reparte golosinas a la «gente de bien», mientras destruye todo y genera un espiral de deuda que mucho más temprano que tarde, le va a estallar en las manos. Su plan revolucionario, es demasiado viejo, pero como diría el Tano «todavía funciona».
El efecto del sedante atravieza la etapa de la euforia viajera, pero dentro de un ratito, esa felicidad construida a costa de la pobreza de muchos, se convertirá en depresión. Y la clase media va descubrir como Bruce Willis en «Sexto sentido», que está muerto en la última escena. El problema es que la película, cualquier argentino de 60 y pocos, ya la vio tres veces antes. No solo no lo avisó a los más jóvenes, sino que espera con fe religiosa, que esta vez el final sea distinto…
Ya lo dijo el candidato a ministro de Economía de Bullrich en el 2023, Caputo y su banda, «llevan la deuda en la sangre, les sale natural. Es como gastar con la tarjeta sin saber si vas a poder pagar y la deuda, es una droga que termina mal».
Argentina se convirtió en el principal proveedor de turistas a Brasil, entre enero y mayo. En ese lapso, Brasil registró un récord de visitas internacionales con casi 5 millones de visitas, lo que representa un crecimiento del 49,7 % en relación con los primeros cinco meses de 2024.
Argentina aportó casi el 50% de los turistas: 2,2 millones, lo que duplicó los números de 2024.
De la mano del Mundial de Clubes, los números comparados con el mismo período del año pasado, dice que las búsquedas de viajes a Miami crecieron un 60%.
Mientras Boca empezaba a pensar en el Borussia, ayer se conocieron números sin importancia. La utilización de la capacidad instalada metalúrgica, alcanzó en mayo el 46,6%; mientras las importaciones crecen a un ritmo promedio mensual del 4,9% y aumentaron casi el 30% en los últimos 12 meses.
Según el Sistema Integrado Previsional Argentino, elaborado por la Secretaría de Trabajo, con Milei se destruyeron 115.353 puestos de trabajo registrados en el sector privado y casi 60 mil en el sector público.
Las transferencias automáticas del Gobierno nacional a las provincias disminuyeron 23,4% interanual en mayo.
A los superpoderes del Topo, le quedan menos de un mes y como decía Martínez de Hoz, estos tipos tienen más poder que yo… La bruma del dólar barato, va a continuar su trabajo como nube de humo, mientras el neoliberalismo destroza el pasado, el presente y el futuro.
Editorial de Gustavo Campana, en LA MAÑANA de VICTOR HUGO MORALES por AM750 – Martes 17 de junio de 2025

