En la Casa Rosada y en el Ministerio de Economía, viven dos jugadores compulsivos. Uno de ellos, hace un rato largo que no dice ser un experto en crecimiento, con y sin dinero; pero sin embargo, cuando está solo con su almohada, sigue esperando por el Nobel de Economía que le niegan los comunistas de la Real Academia Sueca.
El otro, es un veterano estafador que después de afanarte miles de millones de dólares hace apenas siete años, ahora te dice que esta vez, va a ser distinto…
Los dos, primero se jugaron lo que tenían en el bolsillo, después los ahorros, en tercer lugar la casa y finalmente están dispuestos a vender a sus hijos y a sus nietos, con tal de seguir de joda. Porque a la vuelta de la esquina, están privatizaciones, la liquidación de todo el patrimonio del Estado y el regalo de los recursos naturales a las potencias. La etapa final, es la cesión de territorio.
Pero como cada medida económica es política y cada medida política es económica, es necesario seguir recordando la letra de viejas canciones que sigue silbando el enemigo.
El terrorismo de Estado, fue la medida económica invisible de plan de Martínez de Hoz. La dictadura entendió que la única forma de cambiar un país industrial por un paraíso de deuda, importado y timba financiera, eran los centros clandestinos y la desaparición de personas. Deuda, importado y timba financiera; el pasado imperfecto es presente casi 50 años después, como si nunca te hubiera tocado el timbre…
Con el regreso de la urnas, la derecha que nunca fue democrática, que nunca se adaptó al cambio de época, que siempre sintió a la Constitución como una piedra en el zapato; con muchísima bronca tuvo que adaptar algunas formas. En esa búsqueda, la acusación de corrupto y asesino al campo nacional y popular, a través del monopolio de la palabra, fue fundamental en toda América latina. Y a la demonización mediática de los dirigentes políticos, le siguió la condena del partido judicial. Para los incorregibles de a pie, que a pesar de todo tengan ganas de gritar, se planificaron fuerzas de seguridad de ocupación.
En el presente y solo por ahora, el modo dictadura de bajas calorías para sostener el industricidio, la desocupación y el hambre programados, se basa en cárcel y proscripción para Cristina y represión para el pueblo que proteste en las calles. Pero a medida que por necesidad le aumenten el volumen a su crueldad, porque los números reales más tempreano que tarde serán su veneno, también crecerá el perfil antidemocrático del poder que representa el presidente.
La táctica que emplea la dupla Milei-Caputo para lograr este 1,5 de plástico, es la marginalidad y la pobreza de un altísimo porcentaje de la población y un endeudamieno externo sin límites.
Mientras se desintegra la calidad de vida del presente y se hipotecan tres o cuatro generaciones con crédito externo; la emisión monetaria, el supuesto gran enemigo en la campaña electoral neoliberal del 2023, sigue en un festival de bonos que todos las semanas incrementa una deuda suicida.
Están en guerra con su gente y sin Plan B. Kamikazes dispuestos a morir con este plan por la causa, sin importar ninguna de las consecuencias.
Las cifras de mayo marcan con una medición irreal, el mes de menor inflación en cinco años y este numerito de fantasmal, casualmente coincidió con el mes de mayor caída del poder de compra de las familias. Pisar paritarias, sostener el dólar bajo con reservas alimentadas por deuda y el altísimo valor de los servicios, pulverizó el poder de compra de los argentinos.
Los indicadores congelados, un esquema de altísimo costo social en el corto y mediano plazo.
La pregunta que tortura, que hace irrespirable a un país invialble, es ¿hasta cuándo?
Editorial de Gustavo Campana, en LA MAÑANA de VICTOR HUGO MORALES por AM750 – Viernes 13 de junio de 2025

