«El Papa Francisco ha hablado de cuatro tipos de cercanía: cercanía a Dios, a los hermanos obispos, a los sacerdotes y a todo el pueblo de Dios. No hay que caer en la tentación de vivir aislados, separados en un palacio, satisfechos con un cierto nivel social o un cierto nivel dentro de la Iglesia».
El viejo jesuita lo hizo otra vez. Dejó ordenadas las piezas del rompecabezas, para que el sueño de una nueva restauración conservadora, no se sea realidad. Y escribió dos o tres nombres posibles para seguir encabezando la batalla, pero entre ellos el de un latinoamericano de corazón. Eligió a los que tendrán la responsabilidad, de continuar con el Vaticano de la «Opción por los pobres», que renació en 2013.
Mientras tanto la derecha, igual que cuando lloró sin sentirlo frente al cuerpo de Francisco, ahora aplaude de manera protocolar, la llegada de un nuevo enemigo.
«Cuando una sociedad lamenta más la pérdida económica que la pérdida de vidas no precisa virus, ya está enferma».
Vivir en América latina después de nacer en Chicago, es haber realizado un viaje hacia la verdad. Y cuando ese encuentro se produce, ya no hay vuelta atrás.
Militar la palabra de Cristo, en la región donde los milagros cotidianos sostienen la supervivencia de millones de hambreados y explotados, es una escuela pastoral que desnuda el por qué de la desigualdad y que te invita a pelear para derrotarla.
Robert Prevost, el Papa que nació en Estados Unidos, pero construyó su identidad en Perú, donde trabajó como misionero y fue obispo de Chiclayo.
«¿Prohibimos la entrada a todos los refugiados sirios? Los hombres, las mujeres y los niños que más ayuda necesitan. Nos estamos convirtiendo en una Nación inmoral».

Un Papa comprometido con el camino que propuso Francisco, con una conexión real y profunda con Sudamérica y que conoce el dolor de los pueblos olvidados; es el nuevo conductor de la Iglesia. Un defensor de los pobres y los migrantes, un estadounidense muy lejano a Trump; será el encargado de profundizar los 12 años de Bergoglio en el Vaticano.
Y para que no queden dudas, eligió llamarse León XIV, en homenaje al Papa que introdujo la doctrina social de la Iglesia (Rerum Novarum, 1891).
«El silencio no es una respuesta. El silencio no es la solución. Debemos ser transparentes y honestos, debemos acompañar y ayudar a las víctimas, porque de lo contrario sus heridas nunca cicatrizarán. Hay una gran responsabilidad en esto, para todos nosotros» (Editorial de Gustavo Campana, en LA MAÑANA de VICTOR HUGO MORALES por AM750 – Viernes 9 de mayo de 2025).
Imagen de portada: Dos papas en la porteña Parroquia de San Agustín, de Las Heras y Agüero, en 2006.
Foto: Bergoglio y Prevost en Buenos Aires 2006 y los dos en el Vaticano en 2023, cuando Francisco lo convirtió en Cardenal.


