Mientras la bicibleta financiera volvió a correr de la mano de los dólares del fondo y seguirá riendo hasta que se acaben, para los comunes el Gobierno solo ofrece relatos edulcorados sobre inflación y trabajo, paridos en el universo libertario paralelo. En síntesis, dólares baratos para la economía concentrada y circo sin pan, para el pueblo asalariado.
En campaña electoral, el neoliberalismo siempre profundiza su condición de «promesa eterna»; un ilusionista que no registra no haber transformado jamás un juramento en realidad, a lo largo de cuatro ciclos en los últimos 49 años.
La derecha argentina en cualquiera de sus estaciones, es un espejismo interminable: «Hay que pasar el invierno», «Achicar el Estado es agrandar la Nación», «Estamos mal, pero vamos bien», «Que lindo es dar buenas noticias», «La luz al final del túnel», «El segundo semestre», «Los brotes verdes» y «Esta vez es distinto». El Presidente libertario ajustó la mira varias veces durante 14 meses, antes de disparar frases contundentes, al estilo de “si me dan 20 años seríamos Italía, si me dan 35, Estados Unidos». Después dijo que en «30 años vamos a ser Alemania» o que en «45 seríamos igual a Irlanda». Y finalmente fuimos Perú, al copiar cómo salir del cepo…
Milei dijo ahora que «la inflación va a ser historia», recién en 2026; cuando ya sabemos que la inflación de abril otra vez estará tan cerca de los 4 puntos, como lo estuvo en marzo. Sin embargo, en la campaña electoral del 23, Milei hablada de 18 a 24 meses y ahora habla de 3 años.
Como nuevo propietario de la zanahoria liberal, el Presidente está diciendo con formato de extorsión, que si quieren inflación baja el año que viene hay que votar Libertad Avanza en las de medio término.
La inflación mal medida con ponderaciones de hace dos décadas, ya no rinde los frutos del primer año. La paz de los cementerios que planchó el consumo, tampoco bajó los precios. Las importaciones para castigar a los productores nacionales, no se tradujo en una caída estrepitosa del valor final de bienes y servicios. Entonces, regresamos por necesidad a la zona liberada de promesas, con el único fin de estirar los tiempos del saqueo; porque en algún momento al pastorcito nadie le va a creer.
Ayer el presidente se olvidó de saludar a los trabajadores y trabajadoras argentinas en su día; pero tranquilos, siempre supo que era 1 de mayo. Y para confirmar su perfecta ubicación en tiempo y espacio, redactó en redes su saludo al Estado de Israel: «Un dia como hoy, hace 77 años nació un Estado, moderno pero antiguo. 77 años de milagros, esperanza, coraje y determinación. 77 años donde la LIBERTAD y la DEMOCRACIA se elevaron por sobre la OSCURIDAD. Felicito al Estado de Israel en sus cortos pero gloriosos 77 años de vida. Un país pequeño en tamaño pero inmenso en espíritu».
Otras tres historias de las últimas 24 horas (recuerdo, 1 de mayo), sobre el maltrato y la persecución del Topo, a los trabajadores del Estado.
Según el INDEC, el empleo público nacional registró una caída histórica entre marzo 2024 y marzo 2025. El Estado cuenta con más de 294 mil trabajadores, 35.600 menos que un año atrás; una reducción equivale a una baja del 11%.
Ayer el Gobierno despidió a Pablo Reyner, a pesar de tener fueros como dirigente nacional de la CTA. Pablo, que trabajó 28 años en la Biblioteca Nacional, se negó a hacer el examen de Evaluación Pública por considerarlo «inconstitucional» y fue echado el Día del Trabajador a través de un decreto firmado por Milei.
El Directorio de organismos de derechos humanos que codirige el espacio de memoria junto a la Ciudad y la Nación, denunció que hubo una demora de un mes en las transferencias del Ministerio de Justicia para pagar el salario de marzo de los trabajadores: fue abonado el último día de abril. Con la excusa de una auditoría, el gobierno de Javier Milei busca desactivar el predio en el que funcionó el centro clandestino de detención de la Armada.
Mientras tanto, al cierre del cuarto trimestre de 2024, la informalidad laboral afectaba a 5,6 millones de asalariados, lo que representaba el 34,5% del total de los asalariados, es decir trabajadores en relación de dependencia con un empleador del cual reciben una paga regular a cambio de su trabajo (Editorial de Gustavo Campana, en LA MAÑANA de VICTOR HUGO MORALES, por AM750 – Viernes 2 de mayo de 2025).

