29 de abril de 2025: Los nietos de la vieja publicidad de la silla

Como enemigos declarados de la industria nacional, los que en el presente se autoperciben libertarios, no son otra cosa que la tercera generación de neoliberales «pseudo-nacionales», que matan por encargo el trabajo argentino. Los nietos de la publicidad de la silla, son los nuevos «asesinos a sueldo» de la soberanía económica.

Primero generaron la caída del consumo interno, en algunos rubros a nivel 2001 y después, pusieron en marcha el absurdo subsidio de los países pobres a la economía de las potencias manufactureras, con la cuarta lluvia de importados en 49 años.
El tercer misil que disparó la Casa de Gobierno, contra el desarrollo de la Argentina que «ocupa» La Libertad Avanza, destruyó las líneas de crédito para pymes, los incentivos sectoriales, congeló el trabajo del INTI y por último, autorizó el ingreso de maquinaria usada. Este punto, tan ridículo como vergonzoso, es el nuevo monumento a la dependencia colonial. Los hijos de Elon Musk, los que sueñan con autos electrónicos e inteligencia artificial, están orgullosos de comprar chatarra extranjera, como si se tratara de robots de última generación.
Las cifras de «Misión Productiva», un grupo de industriales con proyecto de país, dicen que el primer año Milei, destruyó 30.657 puestos de trabajo de la industria argentina y casi el 70% de las fábricas, despidieron empleados.
La fabricación de vehículos dejó en la calle a casi 2.100 obreros y las autopartistas a 2.050. El motivo central es que 2025, terminará con el 70% de las unidades vendidas importadas.
La empresas de calzado deportivo redujeron un 33% su personal y la fabricación de hilados textiles, despidió un 25%. Uno de cada tres empleos perdidos en el primer año de laboratorio «anarco capitalista» fueron textiles, resultado directo de rebajar 15 puntos los aranceles para la indumentaria y calzado, que ingresaron a la Argentina desde cualquier parte del mundo.
La elaboración de componentes electrónicos redujo personal un 26%, a raíz de la baja de las ventas de celulares y aires acondicionados.

La borrachera financiera y Vaca Muerta, sostienen un número ficticio de actividad económica floreciente. Ni la especulación por encima de la producción, ni la economía extractivista como único recurso, jamás representarán un plato de comida en la mesa de millones de argentinos.
Y como la única verdad es la realidad, para que siga existiendo la República, mucho más temprano que tarde, tendrá que regresar la industria nacional.