Ricardo Carrizo, Diácono de Curas Opción por los Pobres
Marcha Buenos Aires-La Plata, a nueve años de la detención de Milagro Salas.
La primera operación para demonizar a Milagro, fue lanzada en agosto de 2015. Los medios la vincularon con el crimen de un militante radical, Ariel Velázquez; que había sido baleado en las vísperas de las PASO.
A mediados de diciembre del mismo año, Gerardo Morales ordenó a los movimientos sociales, empadronarse en un registro de cooperativas. Las organizaciones pidieron hablar con la gobernación para instrumentar la medida, pero Morales no quiso dialogar. Ese portazo del radical, provocó el acampe frente a la sede del gobierno provincial.
La respuesta del gobernador a la protesta, fue un decreto que disponía la suspensión de la personería jurídica y otros derechos de las organizaciones que se quedaran en el lugar. Algunas se fueron, pero la Tupac Amaru mantuvo el acampe. Sobre la organización de Milagro Sala cayó la criminalización, que incluyó su detención que aún continúa. Comenzó de esta manera, el laboratorio del lawfare macrista: persecución mediática y judicial, para convertir a los opositores en presos políticos.

