Aquello de “no se ama, lo que no se conoce”, también puede aplicarse para la indignación. Reacciones personales o colectivas, no se activan sin información. Cuando planteamos que muchos medios de comunicación que operan para el “poder real”, gritan fuerte a través de sus títulos, pero mucho más fuerte a través de sus silencios, es cuando te dejan sin argumentos para querer o despreciar, situaciones que te afectan en la vida cotidiana.
Este dato se puede manejar con retroactividad en relación al pasado. Este país que a veces parece amnésico, en realidad es víctima de un laburo medular para que los nadies nunca sepan quién es su verdadero enemigo.
Pero cuando en materia económica manejás actualidad, el problema es poder dimensionar las cifras. Los 45 mil millones de dólares que Macri le pidió al Fondo Monetario Internacional en 2018, pueden cobrar vida cuando te digo que representan el 100 x 100 de la deuda que la última dictadura le dejó a la democracia en el ’83 o que es más o menos lo que el Plan Marshall invirtió en la reconstrucción de Europa después de la Segunda Guerra Mundial. El problema es cuando a vos te faltan dos lucas para arreglar el termotanque, comer carne una vez por semana o cargar la SUBE. En ese momento, los 45 mil millones de dólares que van a hipotecar tu vida, la de tus hijos y nietos, no existe. Queda en un ricón, esperando que vos la mires algún día.
Mientras buscás como dejar 0 KM el termotanque, entrar a la carnicería sin morir en el interno y meterle guita a la SUBE, el capital hace negocios en el presente destrozando tu futuro.
El Banco Central de la República Argentina, lo hizo otra vez. Con el manual de estilo del neoliberalismo más clásico, volvieron a socializar su fiesta. Pasaron 41 años de aquella estafa por 17 mil millones de dólares, que popularmente se conoce como “estatización de la deuda externa privada”. Un mecanismo de salvataje pensado para que el pueblo argentino se haga cargo del pasivo millonario de 70 grupos económicos.
Domingo Cavallo, hombre de la Fundación Mediterránea y por entonces presidente del Banco Central, armó la arquitectura de la operación junto a Carlos Melconian, jefe del Departamento de Deuda externa del mismo banco. Cavallo renunció el 26 de agosto de 1982, después de hacer los deberes. Su sucesor en el Central, Julio González del Solar, emitió la circular A251 y millones de seres humanos pagaron con hambre el salvataje empresario.
¿Cuál fue el argumento? «La mayoría de las principales empresas argentinas y multinacionales que operaban en el país, estaban en situación de quiebra y esto generaba un estado de insolvencia en el sector financiero». Teoría del derrame, clásica: “Salvar a la empresas, es salvar al país”.
Cerca de 17 mil millones de dólares, sobre un total de poco más de 43 mil millones, que totalizaba la deuda externa declarada en 1983.
En los botes estatales que los salvó del naufragio, entraron por ejemplo Autopistas Urbanas (951 millones de dólares), Celulosa Argentina (836), Acindar (649), Banco Río (520), Alto Paraná (425), Banco de Italia (388), Banco de Galicia (293), Bridas (238), Alpargatas (228), CitiBank (213), Banco Francés (184), Papel de Tucumán (176), Aluar (163), Banco Ganadero (157), Banco de Crédito Argentino (153), Banco Comercial del Norte (137), Banco de Londres (135), Banco Tornquist (134), Banco Español (134), Sade (125), Sevel (124), Banco de Quilmes (123), Interama (119), Swift (115), IBM (109), Banco Sudameris (107), Banco de Boston (103), Mercedes Benz (92), Banco de Crédito Rural (92), Deutsche Bank (90), Industrias Metalúrgicas Pescarmona (89), Banco Roberts (89), Banco General de Negocios (87), Alianza Naviera Argentina (82), Propulsora Siderúrgica (81), Ford (80), Astilleros Alianza (80), Masuh (80), Continental Illinois National Bank (76), Banco Shaw (73), Pirelli (70), Deere (69), Cemento Noa (67), Banco Supervielle (65), Loma Negra (62) y Fiat (51).
Banco de Italia (388), Sevel (124) y Fiat (51), más de 500 millones de dólares para el Grupo Macri… 24 bancos y solo uno estatal. En algunos casos se salvaron los grupos de origen y las entidades financieras que ellos mismos crearon, como Pérez Compac origen del Banco Río y Grupo Macri creador del Banco de Italia.
Antes de 1976 la deuda externa argentina era de 7 mil millones de dólares, pero en 1983 había aumentado un 364%. Alfonsín recibió una deuda de 45 mil millones, de los cuales 17 mil correspondían a la estatización de la deuda externa privada de septiembre de 1982.
El saldo del Proceso, fue trágico en vidas y millonario en delitos financieros. Por eso, civiles y miltares diagramaron dos indultos: primero, la estatización de la deuda externa privada (el que salió sin problemas) y luego, armaron la Ley de Autoamnistía, sobre violaciones a los derechos humanos (que frenó Alfonsín).
13 de diciembre de 2023. Noticia: La emisión de títulos para importadores de bienes y servicios con deuda comercial pendientes de pago, significa que la mercadería que ya recibieron y no pagaron, la vamos a pagar entre todos.
Las medidas de mega ajuste difundidas el martes, las que incluyeron la mayor devaluación de los últimos años y un aumento descomunal de precios en productos de primera necesidad, Milei autorizó la estatización de la deuda privada de los importadores. Un instrumento clasista, de elite, del que solo podrán hacerse los importadores de bienes y servicios con operaciones pendientes de pago.
Para vos que tenés demasiadas cosas pendientes de pago, la tarjeta, alquileres, préstamos…, solo Churchill: “Sangre, sudor y lágrimas”.
El insensible plan del presidente, es deprimir salarios y jubilaciones hasta que no puedan comprar lo mínimo, entonces en su lógica perversa, en ese momento, las empresas que sobrevivan al poder de compra 0, frenarán sus aumentos. La nafta subió un 37%, que se suma al 30% del viernes; por lo tanto experimentaron un aumento del 67% en cinco días. Y los supermercados, recibieron listas con otro 100% de aumento, sumado a idéntico porcentaje de la semana pasada.
La otra mitad de la casta, la que representa al poder económico, goza de un privilegio que quedó documentado en la Comunicación A «7918», a través de la cual, la autoridad monetaria confirmó la creación de la Nota del BCRA denominada Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre. Se estima que el volumen del rescate, rondará los 40 mil millones de dólares.
La forma en que fue bautizado el Bopreal, sería joda si no fuese cierto, pero como es de carne y hueso, la estafa libertaria te enrostra que lamentablemente, la libertad era para el patrón. Para vos que pusiste el voto en la urna, no importa a que clase social pertenecés o percibís erróneamente que integrás, hay una variada oferta de caída del salario, desocupación, suspensiones, retiro voluntario, jubilaciones anticipadas, hambre, marginalidad y miseria.
Tienen un plazo máximo de vencimiento, previsto para el 31 de octubre de 2027. «La suscripción será en pesos al tipo de cambio de referencia publicado por el BCRA en función de la Comunicación «A» 3500 correspondiente al día hábil previo a la fecha de licitación. Y la moneda de pago será en dólares, con una tasa del 5%”. No entiendo. ¿El que pagó pesos, recibirá dólares?
Mientras Caputo miente diciendo que el déficit fiscal, producto del gasto social, invita a tomar deuda, le cargo a los que reciben la ayuda del Estado, el peso de las deudas privadas. Insisto, se trata de importaciones impagas que mágicamente serán convertidas en deuda pública.
Nuevamente con la mía, los planeros VIP se reirán a carcajadas del riesgo empresario. Saben que millones de seres humanos son la variable de ajuste, para que ellos se tiren con red a montar cualquier negocio. Para ellos hay un país que les brinda seguridad, a través de bolsillos empobrecidos, “porque así no se puede seguir un minuto más, hay que ajustar llegando al hueso”.
Lo nuevo, lo revolucionario, lo desfachatado, es viejísimo. En más de una oportunidad, la Argentina económica se convirtió en un juego macabro de supervivencia. Con una carga de cinismo sobrenatural, el ministro de Economía, declaró que «la gente entendió que la génesis del problema es el déficit fiscal», algo así como la gente está feliz con el ajuste.
Aquello de “no se ama, lo que no se conoce”, también puede aplicarse para la indignación. Lo hicieron otra vez. Con la tuya, la de tus hijos y la de tus nietos.

