«Causa pendiente» (Radio Nacional): A 68 años del bombardeo a Plaza de Mayo

El 16 de junio, acompañado por el Mayor Máximo Remer, Perón llegó a la Casa Rosada a las seis de la mañana. El General Franklin Lucero lo esperaba en las puertas de su despacho con las novedades. Las tropas del ejército estaban listas a repeler cualquier intento de rebelión. Lucero le sugirió a Perón que no se quede ahí, había rumores sobre aviadores de la marina que atacarían la Casa de Gobierno para asesinarlo.
Una sugerencia que le salvó la vida a Perón. A las 9 de la mañana, tras finalizar una entrevista con el embajador de Estados Unidos, Albert Nuffer, el presidente cruzó la avenida Paseo Colón rumbo al Ministerio de Guerra. Una hora más tarde Perón fue informado que el Ministerio de Marina había sido tomado por tropas rebeldes y que escuadrillas de la aviación naval, partían desde sus bases.