El incendio fue intencional, de acuerdo a la conclusión a la que llegaron los peritos de la Policía Federal.
Robert Davidson, jefe de bomberos municipal de Nueva Jersey, declaró: «Seguro que el primero de los incendios, se produjo intencionalmente» y es «muy probable», que el segundo también.
La empresa guardaba documentación de empresas de comercio exterior y casualmente, el incendio se produjo luego que el Gobierno Nacional, a través del Banco Central anunció una investigación por fraude fiscal de 6.500 millones de dólares.
En el depósito había archivos de empresas bancarias, telefónicas y petroleras.
Iron Moutain vendía a sus clientes, su «total protección contra incendios», «red hidratante, rociadores de incendios y control estricto de humedad» y un «sistema de detención temprana» para prevenir el fuego en sus instalaciones».
En diciembre de 2009, la empresa fue distinguida por el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, por ser una de las tres primeras inscriptas en el Registro de las Empresas de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la Ciudad de Buenos Aires.
La fiscal Romina Monteleone, espera para marzo próximo los últimos informes del peritaje, para determinar la eventual intencionalidad del derrumbe que causó la muerte de nueve bomberos y un oficial de Defensa Civil. También está pendiente un informe de la Procuración General de la Ciudad de Buenos Aires sobre si la empresa pidió autorización para modificar o ampliar sus instalaciones contra incendios, en los tiempos inmediatamente anteriores al incendio.
La causa está radicada, en el juzgado de Pablo Ormaechea.

