Los dólares se sienten más seguros en el colchón, que en manos de Caputo

El blanqueo sin fin opera ante la necesidad urgente de hacer caja antes que sea demasiado tarde. Su flaco resultado, es un gran dolor de cabeza para el oficialismo que perdió sus poderes como «especialista en crecimiento económico con o sin dinero». El encargado de la colecta es un ministro de Economía que le pide al capital concentrado, que haga lo que él no está dispuesto a hacer con la suya.
El mismo Toto que en su última declaración jurada, admitió tener dos millones de dólares en el exterior (una parte en la Isla de Man, guarida fiscal bajo control de Gran Bretaña y otra en Estados Unidos), pasa la gorra entre piratas y por supuesto, ninguno de sus amigos del country la saca del colchón.
Ministro, usted conoce mejor que nadie aquello de Serrat que decía, que «cuando los piratas son hombres enamorados de una piel que huele a jazmines, rompen promesas con sus hermanos de ayer». Y para ustedes, los verdes huelen a jazmines, por lo tanto lo van a traicionar mientras deciden como jugar el último hoyo.

Caputo es el mismo funcionario que en el Congreso de la Nación en abril de 2018, para defenderse de los legisladores que lo acusaban de tener parte de su fortuna no declarada en sociedades y fondos de inversión en paraísos fiscales, dijo: «Piensen en una offshore como si fuera una caja de seguridad». Por lo tanto, su pasado verbal lo candena. No pida lo que usted no haría jamás.
En medio de la crisis terminal que construyeron los libertarios, Caputo apenas recogió el 3% de la guita con la que soñaba, porque ninguno de sus pares confía en el final feliz de este plan de negocios. Es un esquema que agradecieron en su momento, pero que ya rindió sus frutos y ahora comenzó a despedirse sin gloria.
Quedaron afuera del sistema, cerca de 255.000 millones de dólares.
Ante esta sequía, el ministro declaró va a pedir ayuda. Convocó a un grupo de contadores referentes, para preguntarles cómo se podría mejorar el régimen de Ganancias Simplificado. El regalito de los anarco capitalistas, pensado para los que tienen ingresos anuales de hasta mil millones de pesos o bienes declarados hasta 10 mil millones, no está seduciendo a nadie.
El Riesgo «Periodista Rufus», donde conviven Milei, Karina, Adorni, los Menem, Santiago Caputo y Las Fuerzas del Cielo; más el viejo Riesgo «Amigos son los amigos», con el protagónico de Novelli, Spagnuolo, Espert y Reidel; espata a especuladores a los que generalmente, nada los asusta…
Desesperado, el mesadinerista va a convocar a los contadores, fundamentalmente porque cada vez suena más fuerte, el rumor que dice que la mayoría de los «consigliere» no recomiendan esta operatoria a sus clientes. Les piden máxima prudencia y desensillar hasta que aclare.

Sería interesante que después de dos períodos en el mismo cargo, el tipo innove y busque otros caminos. Le recomendamos convocar a empresarios y trabajadores de la industria nacional, para mejorar la producción e impulsar el mercado interno.
Invitar a técnicos del INTI para impulsar la industrialización de nuestra materia prima y exportar productos elaborados.
Dialogar con todo el proceso de la construcción para impulsar la obra pública.
Sentarse con las cooperativas de alimentos, para mejorar el precio y la calidad de la mesa de los argentinos.
Llamar a nuestros universitarios, con el espíritu de aquel Plan Fénix de 2001, para escuchar que hay caminos alternativos.
Preguntarle a Cristina, qué camino recorrió Néstor para devolvernos los superávit gemelos sin ajuste, cómo se hace para no tomar deuda externa durante 12 años y encima reestructurar la herencia maldita del menemismo más la Alianza. Ahora que la justicia solo le permite a la expresidenta, recibir visitas dos veces por semana, ministro anótese y pida turno, para que le cuente cómo se crean cuatro millones de puestos de trabajo nuevos, cómo se triplicó la clase media, por qué ella terminó con 200 mil planes sociales y usted tiene más de seis millones y tantas otras preguntas que por supuesto, tienen respuesta en el modelo de país.
Y ya que está, le agradece por la recuperación de YPF y por Vaca Muerta; porque resulta que la gallina de los huevos de oro le pertenece a la primera petrolera estatal del mundo, creada por radicales que no usaban peluca, regalada por el menemismo y resucitada por el kirchnerismo.