Mensaje de las Madres de Plaza de Mayo, publicada en «Clarín», dirigido a la Conferencia Espiscopal.
«1976 y 1977, denunciamos la detención y desaparición de nuestros hijos. La respuesta fue un crítico documento.
1978 reclamamos la intervención de esa Asamblea para salvar vidas. La respuesta fue el silencio.
1979 imploramos su mediación. La respuesta fue un tibio documento.
1980 exigimos la aparición con vida de los detenidos-desaparecidos. La Iglesia propuso el diálogo.
1981 insistimos en todos los anteriores reclamos. La Iglesia propuso reconciliación.
1982 pedimos castigo a los responsables. La respuesta fue el perdón.
1983 decimos: Ni silencio ni documentos, ni diálogo, ni reconciliación, ni perdón.
Aparición con vida. Si esto no ocurriera: ¿El episcopado avalar un genocidio?».

