Cristina anunció la expropiación del 51% del paquete accionario de YPF, en manos de capitales españoles. Con esta medida, el Estado recuperó la petrolera creada por Hipólito Yrigoyen en 1922 y privatizada por Carlos Menem en los años 90.
Pocos días después del anuncio, el Senado aprobó por amplia mayoría el proyecto de expropiación. La Cámara de Diputados lo ratificó mael 3 de mayo y al día siguiente la mandataria promulgó la norma.
La expropiación derivó en un juicio de un fondo buitre en Nueva York, que reclamó 16 mil millones de dólares y la Justicia falló en favor del Estado argentino en 2026.

