Congreso de Estados Unidos: Las dos salidas son devaluación o default

El Servicio de Investigación del Congreso de los Estados Unidos, no se guardó una sola crítica. Destrozó a la dupla Milei-Caputo, a la calificó en lenguaje diplomático, como dos irresponsables que creen que gobernar es solo tomar deuda nueva para pagar deuda vieja.
Volvieron a recomendarles, como decenas de veces en dos años lo hizo el Fondo, que acumulen reservas y no deje atrasar el tipo de cambio. Plantearon que si sigue quemando dólares para sostenerlo barato a pedido del 20% de los argentinos, el país tendrá solo dos caminos: devaluación o default: “Si el gobierno de Milei se encuentra sin las divisas suficientes para realizar los pagos de su deuda y mantener los objetivos de la política cambiaria, probablemente enfrentará decisiones políticas difíciles, como si incumplir su deuda por décima vez o permitir una mayor flexibilidad en el valor del peso”.
Ayer el BCRA compró 21 millones de dólares con emisión monetaria, mientras el Tesoro sigue negociando con los bancos comerciales un salvataje para cubrir el pago de deuda de este viernes.

Señala el documento, que Milei-Caputo solo tienen tres posibilidades para seguir adelante: más créditos de Estados Unidos, el FMI o préstamos de la banca privada internacional. De las tres, el Congreso norteamericano tachó al Fondo. “La disposición del Fondo a brindar apoyo adicional a Argentina es cuestionable dado el nivel de exposición que enfrenta el país, con relación a otros gobiernos del mundo”. En abril pasado, Argentina recibió 20 mil millones de dólares del Fondo y agosto, el ministerio de Economía pidió de rodillas un «perdón» por no alcanzar el objetivo de reservas internacionales establecido en el programa ordenado por el usurero.

No abren hipótesis sobre la posibilidad de un nuevo salvataje de Estados Unidos, pero destacan que “funcionarios de Trump hicieron declaraciones, que parecen sugerir que el objetivo es contrarrestar la influencia de China en el país”. Pero también «expresaron su preocupación por el apoyo financiero estadounidense a Argentina”, argumentando que esa política de asistencia constante, perjudica a los exportadores estadounidenses que compiten con Argentina en los mercados globales (en particular, en el caso de la soja y otros productos agrícolas). «El apoyo estadounidense pone en riesgo el dinero de los contribuyentes, dados los persistentes desafíos económicos de Argentina y sus patrones de impago». Y subraya que condicionar la asistencia financiera estadounidense a ciertos resultados electorales, constituye una influencia indebida en una elección democrática extranjera».

El Parlamento yanqui, tiene muy claro que “la principal fuente de divisas de Argentina, es el saldo restante de su línea de swaps con Estados Unidos y que el país no cuenta con un superávit comercial sólido que genere entradas de divisas”. Los congresistas reclaman información sobre este acuerdo, porque el gobierno de Trump «no ha divulgado públicamente los detalles ni los términos del swap».
No son pocos los que anticipan que si el plan de negocios del «Club de Amigos», sigue en línea recta, el déficit será sostenido hasta 2028.
Señala el documento que la Casa Rosada intenta silenciar, que con los pagos de la deuda pública programados para los próximos tres años, Argentina enfrentará obstáculos ineludibles para lograr las reformas económicas con las que sueña el gobierno libertario.
“De cara al futuro, persisten dudas sobre la estabilidad de las políticas cambiarias del gobierno de Milei y la capacidad de Argentina para cumplir con los inminentes aumentos en los pagos de deuda programados”.

Dos datos fundamentales. En primer lugar, ni Argentina, ni el Congreso de los Estados Unidos, hablan de salir de esta crisis programada por el neoliberalismo local, de la mano de la producción, el mercado interno y las exportaciones con valor agregado. Solo juegan con las reglas del sistema financiero y en ese mundo, los del norte no le ven futuro a la actual administración argentina.
Por último, en el informe del Congreso de los Estados Unidos, no hay una sola línea positiva sobre la economía que lidera el más brillante ministro de Economía del mundo, en el marco del Gobierno más importante de nuestra historia…

Editorial del martes 6 de enero de Gustavo Campana, en «La mañana de la 750» (Víctor Hugo Morales).