Aquel martes histórico, una marcha multitudinaria copó el centro de la Ciudad de Buenos Aires, reclamando la aparición con vida de decenas de miles de argentinos. Una foto singular, ocupó el centro de la escena en las portadas de los diarios al día siguiente. Un policía de la Comisaría 4ª consolaba a una Madre de Plaza de Mayo y la dictadura en retirada, utilizó la imagen como símbolo de reconciliación. Se intentaba humanizar al monstruo.
En diciembre de 2019, aquel oficial de la Federal volvió a ser noticia. 43 años después de aquel día que lo tuvo como protagonista, el Comisario Inspector, Carlos Enrique Gallone, fue condenado por delitos de lesa humanidad. Recibió una pena de 25 años de prisión como coautor de violación, abuso deshonesto, secuestros y tormentos agravados.
La causa “Gallone, Carlos Enrique y otros s/homicidio agravado, privación ilegal de la libertad”, sirvió para fijar sentencia por 67 crímenes, de los cuales 15 sus víctimas continúan desaparecidas.
Los jueces Julio Panelo, José Martínez Sobrino y Fernando Canero condenaron por homicidio a Eduardo Norberto Comesaña y a Raúl Guglielmineti, a la pena de prisión perpetua. Carlos Enrique Gallone recibió 25 años -unificada en perpetua por sus condenas en causas anteriores-, como coautor de violación, abuso deshonesto, secuestros y tormentos agravados. A Fausto José Mingorance, 10 años, a Rafael Oscar Romero y a Juan Manuel Grosso, 7 años, por privaciones ilegales de la libertad y tormentos agravados. Los hechos ocurrieron en el centro clandestino conocido como Superintendencia de Seguridad Federal -o Coordinación Federal-, que funcionaba en Moreno 1417, en la ciudad de Buenos Aires.
Durante el último tramo del juicio, la fiscal Angeles Ramos logró que el tribunal ampliara la acusación por “delitos sexuales”, claramente acreditados durante el debate. La fiscal argumentó que como integrantes de las denominadas “patotas”, los imputados “secuestraban a las víctimas e intervenían en la aplicación de tormentos conociendo la persecución política de quienes estaban cautivos en el centro clandestino de detención Coordinación Federal. Todos estos elementos integran el delito continuado que se les atribuye. Asimismo, el Ministerio Público Fiscal le atribuyó responsabilidad a Gallone en agresiones sexuales que provocaron otras lesiones a bienes jurídicos de las víctimas que estaban bajo su dominio”.
Durante el juicio también se detectaron y confirmaron abusos sexuales y violaciones cometidas dentro del centro clandestino Coordinación Federal. La fiscal destacó que las víctimas pudieron durante el juicio contar sus vivencias en un claro acto de demanda de justicia. Ello permitió ubicar a Galloneentre sus responsables en razón del dominio que tenía sobre el centro clandestino, los autores de los hechos y las ocho víctimas, según se precisó. La fiscal le sugirió al Tribunal que tenga una mirada de género acorde a las recomendaciones internacionales.


