21 mil persianas bajas y 272.607 puestos de trabajo formales menos

A principios de la década del 80, Carlos Solchaga fue el primer ministro de Producción de Felipe González. Tuvo a su cargo la reconversión de la industria española y fue el ideólogo del cierre de centenares de empresas de todos los tamaños, que a su criterio no eran rentables. El objetivo era «modernizar al sector» y repetía la misma palabra con la que Durán Barba guionó al macrismo desde fines de 2015: «reconversión».
En 1994, la España de González, tenía una desocupación que rozaba el 24%. Entonces, la gran idea de Felipe para intentar frenar el aumento de despidos, fue una «reforma laboral». En el 96 perdió las elecciones y se dedicó a ser lobbysta del «poder real».
Solchaga, aquel verdugo de la industria nacional, fue el autor de la frase que 40 años después tomó el coordinador de Producción del gobierno libertario, Pablo Lavigne: «La mejor política industrial es la que no existe».


En la recién estrenada Argentina 2026, los números contradictorios del INDEC hablan de una desocupación controlada y de una pobreza derrotada; pero paralelamente cuando informan sobre el derrumbe del uso de la capacidad instalada de la industria; lo hacen como si esa cifra no tuviera relación directa con despidos, ni con familias que sin ingresos aumentaron el ejército de pobres. Los números oficiales indican que en noviembre 2025, fue de casi el 58%, un promedio que dice que el 42% de las máquinas están paradas. Ese número es un 4% inferior al del mismo mes el año pasado y poco más del 2% con relación a octubre. Pero en el caso de los textiles, funciona menos del 30% de las máquinas, cuando hace un año el encendido rozaba el 50%. El 70% de la infraestructura de un sector que en la última década se capitalizó con tecnología de punta, está muerta en la Argentina de Milei, gracias al importado.
La crisis de los sectores afectados por la decisión de traer productos elaborados para bajar la inflación, no se cansa de fracasar en la Argentina. Quebraron empresas, aumentaron la desocupación, destruyeron el mercado interno y el costo de vida siguió creciendo. El pionero fue Martínez de Hoz. El país de la «publicidad de la silla», tuvo un promedio de inflación del 230% anual, entre 1976 y principios del 81.

Según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, en el reino de Milei, entre noviembre de 2023 y octubre de 2025, desaparecieron 21.046 empleadores con trabajadores registrados. Ese número equivale a un promedio de 30 empresas menos cada 24 horas; casi todas, unidades productivas con hasta 500 trabajadores.
Como consecuencia de más de 21 mil persianas bajas, perdimos 272.607 puestos de trabajo formales, casi 400 empleos menos por día.

Este país que subsidia con el hambre y la marginalidad de los que tira a la banquina de la vida, sigue subsidiando el trabajo de los países desarrollados. El próximo domingo llegará al puerto de Záreate, un barco chino con más de cinco mil autos, híbridos y eléctricos. Este programa liberado del 35% de aranceles, se extenderá hasta 2029 y permitirá que ingresen al país 250 mil autos.
Y para seguir generando desocupados, sobre todo en Tierra del Fuego, el Gobierno nacional oficializó la eliminación total de los aranceles de importación para teléfonos celulares, televisores y consolas de videojuegos; medida que hoy entró en vigencia.

La Argentina liberal es un país «Víctor Rodríguez», aquel integrante del triunvirato que condujo a la selección argentina en el Mundial 74. El 26 de mayo la albiceleste jugó amistoso en Amsterdam con Holanda y perdió 4-1. Rodríguez dijo: «Quiero la revancha mañana, estos no nos hacen 4 nunca más». Un mes después, por la segunda ronda de la Copa, Holanda le ganó a Argentina 4-0.
La derecha local es como Víctor Rodríguez. Siempre te cuenta que con la misma receta perdedora con la que tu abuelo se quedó sin laburo en el «Proceso», tu viejo se fundió en el menemismo, viste al helicóptero despegar de la terraza y después fuiste un desocupado del macrismo; ahora el «General Ancap» te va a cambiar el apellido. Basta de Rodríguez, nos merecemos Anchorena, Alzaga Unzué, Ortiz Basualdo o Gainza Paz y vas a ver, que no nos hacen 4 nunca más…