Cuando Sucre derrotó a los españoles en Ayacucho (9 de diciembre de 1824), terminaron tres siglos de ocupación colonial; pero paralelamente, comenzó el reinado de los gerentes de los nuevos conquistadores.
En la segunda conquista, nuestros pueblos originarios sufrieron el exterminio de Roca, fueron invadidos, despojados de sus tierras, debieron someterse a otras leyes una vez más y tuvieron que renunciar a sus culturas.

