116 REGRESOS (Prohibido amanecer AM750, 5 de diciembre de 2014)

Ana Rubel, nació el 27 de julio de 1949, en Resistencia, Chaco.  Hugo Castro, nació el 1 de septiembre de 1951, en San Isidro, en la zona norte del Gran Buenos Aires.

Ana era maestra y estudiante de tercer año de Ciencias Económicas, cuando fue secuestrada con un embarazo de dos meses (se estima que entre el 15 y el 17 de enero de 1977).  Hugo primero fue maestro mayor de obra en Córdoba, donde trabajó como obrero en la empresa Ford y luego en Buenos Aires, estudió Arquitectura en la UBA.
El «Negro» fue secuestrado, el 15 enero del ’77, en La Lucila, partido de Vicente López.

Los dos militaban en el Frente Argentino de Liberación, fueron y llevados a la Escuela Mecánica de la Armada.  Ambos permanecen desaparecidos.

El hermano de Hugo, Rubén Darío Castro, declaró como testigo en la megacausa  ESMA y relató que la última vez que lo vio, fue cuando Hugo le pidió prestado un sábado su FIAT 128. Cuando el lunes no apareció, comenzó la búsqueda. Presentaron un habeas corpus, pero nunca tuvieron respuesta.

En junio del ’77, Ana parió en el centro clandestino de detención, exactamente en la enfermería del casino de oficiales y asistida por el Dr. Jorge Luis Magnacco, ginecólogo del Hospital Naval y encargado de la «pequeña Sardá», la maternidad clandestina de la ESMA.

El testimonio de Sara Solarz de Osatinsky, para entender el plan sistemático de apropiación de bebés durante la última dictadura, fue clave para reconstruir los últimos días de Ana: «Pude levantarme la capucha y el espectáculo era verdaderamente dantesco.Como si estuviéramos dentro de una caja de muertos que llegaba al techo. Uno no podía levantar la cabeza porque se golpeaba, todo cerrado con madera y el espacio exacto para estar acostado en ese lugar. En el medio había una cama que sobresalía y una mujer embarazada que se había levantado en ese momento. Era Ana de Castro, luego supe que se llamaba así».

Dos días después fue trasladada al Tercer Cuerpo del Ejército y su bebé fue internado en el Hospital de Niños, porque estaba cianótico. Su hijo varón fue criado por un médico de la Casa Cuna y hace dos meses, 37 años después de su nacimiento, recuperó su verdadera identidad.

Hugo después de permanecer en la ESMA, habría sido trasladado al Pozo de Quilmes.

Ayer el hijo de Ana y Hugo, se convirtió en el nieto 116 recuperado por Abuelas de Plaza de Mayo. Esta mañana, las tapas de Clarín, La Nación, Diario Popular, Crónica, La Prensa, Muy, El Cronista, BAE y Ambito Financiero, silencian el regreso.

En junio de 1977, mientras el hijo de Ana nacía en el Casino de Oficiales de la ESMA, Videla, Magnetto y Mitre, le arrebataban Papel Prensa a los Graiver, en una mesa de tortura…

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